Connect with us

Hola, qué estás buscando?

ESPECTÁCULO

«Son dos infinitos»: El dolor de Cris Morena al recordar a su hija y a su nieta

 

La actriz se mostró conmovida al hablar del significado del día 28.

 
Cris Morena
La productora vive momentos de mucha tensión.

Hay fechas que se vuelven imposibles de ignorar. Para Cris Morena, el 28 de cada mes es una de ellas. Romina Yan, su hija, falleció el 28 de septiembre de 2010. Mila, su nieta, murió el 28 de julio del año pasado. Esa coincidencia en el calendario convirtió un número en algo mucho más grande: una marca permanente, un recordatorio mensual y, con el tiempo, también una forma de seguir conectada con las dos personas que perdió. Así lo contó ella misma, visiblemente emocionada, durante su visita al especial «Hay un cuento» en OLGA, conducido por Paula Chaves.

El recuerdo de Cris Morena sobre su hija y su nieta

Desde el primer momento, Cris dejó en claro el peso de la fecha: «Hoy es un día súper especial en mi vida. Hoy es 28 y para mí es importantísimo. Lo estamos festejando, Ro y Mila, con ustedes». Las palabras llegaron cargadas y el estudio lo sintió. La productora también reconoció que no fue sencillo decidir estar presente: «No fue fácil venir y ahora estoy intentando estar lo más feliz posible porque sé que nos están mirando», admitió frente a Chaves, dejando ver el esfuerzo que implicó aparecer en público en una fecha tan movilizante.

A lo largo de la charla, Cris explicó cómo esa coincidencia de fechas fue construyendo un vínculo emocional que se renueva cada mes. «Cuando pasan cosas en el mismo día de algo que fue fundamental en tu vida, es como imposible olvidar», reflexionó.

Y fue más allá: contó que muchas situaciones importantes de su vida siguen ocurriendo los días 28, como si el número hubiera decidido quedarse con ella para siempre. «Me pasan cosas importantes justo en ese día», señaló, sin buscar una explicación racional sino simplemente describiendo lo que vive.

El cierre fue el momento más íntimo y más poderoso de toda la entrevista. Con una interpretación simbólica que mezcla dolor y esperanza, Cris encontró en los números una forma de procesar lo que no tiene palabras fáciles: «El 8 es un número del infinito y el 2, si lo cerrás, también. Son dos infinitos con los que me voy a encontrar». Una frase que resume todo lo que siente hacia Romina y hacia Mila: no como una despedida, sino como una promesa de reencuentro.