River venció a Carabobo por la Copa Sudamericana, pero el rendimiento dejó más dudas que certezas. En ese contexto, Toti Pasman analizó la situación y fue tajante: “Coudet llega al Superclásico sostenido por los resultados: ante Carabobo se demostró que el juego de River está en debe”, señaló en Bolavip.
El periodista destacó que el equipo apenas registró un remate al arco en el primer tiempo y que la falta de respuestas obligó a Coudet a mandar a la cancha a varios titulares en el complemento. Para Pasman, River depende demasiado de las individualidades y no logra consolidar un funcionamiento colectivo que le permita imponerse con claridad.
La figura de la noche fue Sebastián Driussi, quien con un golazo salvó al equipo y sumó tres puntos fundamentales para la clasificación. Además, el ingreso de Kendry Páez cambió la cara del equipo y lo convirtió en uno de los mejores junto a Driussi. Pasman subrayó que el ecuatoriano parece haberse ganado un lugar en el once titular para el Superclásico, mientras que otros juveniles como Ian Subiabre y Juan Cruz Meza no lograron el mismo impacto.
El triunfo dejó también un saldo negativo: las lesiones de Fausto Vera, Juanfer Quintero y Matías Viña encendieron las alarmas en Núñez. Para Pasman, estos problemas físicos sumados al bajo nivel colectivo son señales preocupantes de cara al choque con Boca, donde River necesitará mostrar mucho más que eficacia en los resultados.
El ciclo de Coudet se sostiene con seis victorias y un empate en los últimos siete partidos, pero Pasman insistió en que el juego está en deuda. En su análisis, el periodista dejó en claro que el Superclásico será una prueba de fuego para el entrenador, que deberá demostrar que River puede ganar no solo por jerarquía individual, sino también por funcionamiento colectivo.
