El presente de Boca cambió por completo en las últimas semanas y eso no pasó desapercibido. Con una racha positiva que incluyó triunfos importantes, el equipo de Claudio Úbeda levantó su nivel y volvió a meterse en la pelea en todos los frentes. Sin embargo, mientras los resultados acompañan, una situación empieza a generar ruido en el club. El foco ahora no está solo en lo deportivo, sino también en el futuro del entrenador.
Dos ofertas que sacuden a Boca
En medio de este buen momento, trascendió una información que impacta directamente en la planificación del club. Según se reveló en ESPN F12, el DT recibió propuestas concretas desde el exterior.
Se trata de dos clubes interesados, uno del fútbol sudamericano y otro de Arabia Saudita, que ya se habrían comunicado para intentar tentarlo. Aunque no trascendieron los nombres, el dato marca que el crecimiento del equipo despertó atención fuera del país.
Todo esto ocurre a 67 días del final de su contrato, que vence el 30 de junio, un detalle que acelera cualquier decisión.
La postura de Úbeda sobre su continuidad
Lejos de confirmar su futuro, el propio entrenador fue claro al hablar del tema. En declaraciones recientes, bajó el tono a cualquier negociación inmediata y dejó una frase que generó impacto: “Hoy mi renovación no es una prioridad”.
En esa misma línea, explicó que el enfoque actual está puesto en lo deportivo: “Tenemos 40 días de trabajo con partidos y hay obligaciones primarias a tratar”, dejando en claro que el presente del equipo está por encima de cualquier charla contractual.
Boca espera, pero ya toma nota
Desde la dirigencia decidieron mantener la calma y postergar cualquier definición. La idea es evaluar el rendimiento del ciclo al finalizar el semestre antes de hacer un movimiento formal para renovar su vínculo.
Sin embargo, puertas adentro saben que el escenario cambió. El buen rendimiento, sumado a una efectividad cercana al 68% en 26 partidos dirigidos, lo posiciona como un técnico codiciado.
Con antecedentes incluso en el fútbol saudí, donde ya trabajó en el pasado, el interés externo no sorprende. Lo que sí preocupa es que Boca podría verse obligado a acelerar decisiones si no quiere perder a su entrenador en pleno crecimiento.
