Claro está que Netflix es uno de los servicios de entretenimiento más importantes a nivel global, y es que presentan producciones que se destacan en más de 190 países en una enorme variedad de géneros. Sus ficciones siempre logran destacarse en el ranking principal, aunque lleven tiempo de estrenadas.
En esta caso logró destacarse la serie The end of the fucking world. Con tan solo ocho episodios, y aunque lleva tiempo de estrenada, volvió a ser furor en todo el mundo. Y es que en el último tiempo logró recobrar fuerza y ser una de las las producciones más vistas, siempre comentada por los usuarios de Netflix.
The end of the fucking world se estrenó en principio en Gran Bretaña, y luego se convirtió en una de las apuestas principales de Netflix. Se trata de una historia tan oscura como cómica, que logra enganchar desde el primer capítulo a los espectadores. Su corta duración y su intensidad a un ritmo imparable la convierten en la producción perfecta para maratonear de una sentada.
La serie está basada en la novela gráfica del mismo nombre de Charles S. Forsman, y como toda buena adaptación, mantiene esa esencia oscura que encantó a los fanáticos en un primer momento. La historia se centra en James y Alyssa, dos adolescentes de 17 años que se sienten distintos al resto de los jóvenes que los rodean.
La trama de The end of the fucking world sorprende por su originalidad: James es un joven antisocial que se define a sí mismo como un psicópata, y en ese viaje introspectivo se encuentra con Alyssa. Ambos apartados de la sociedad, deciden improvisar un viaje juntos, aventura que les cambia las vidas de un día para el otro. No solo por el vínculo que forman, sino también por lo que viven.
Distintas formas de abuso se evidencian en esta serie, pero el clima oscuro e incómodo se desarrolla a través del humor negro. Este drama psicológico ha logrado romper todos los récords en Netflix, ya que son muchos los jóvenes que se ven identificados por los protagonistas en esa rebeldía, soledad y heridas familiares.
