Leandro Paredes será uno de los futbolistas de Boca que deberá jugar con muchísimo cuidado este martes frente a Cruzeiro por Copa Libertadores. El mediocampista llega al encuentro condicionado por las tarjetas amarillas. Y una nueva amonestación lo dejaría afuera del último partido de la fase de grupos ante Universidad Católica. Pero el campeón del mundo no es el único jugador que está al límite.
El Xeneize afrontará una verdadera final en La Bombonera desde las 21:30. Y además de la necesidad de ganar para seguir dependiendo de sí mismo en la pelea por la clasificación a octavos, también tendrá que prestar atención al aspecto disciplinario. Y es que otros dos futbolistas importantes del equipo llegan comprometidos.
Se trata de Lautaro Blanco y Ayrton Costa. Ambos defensores acumulan dos tarjetas amarillas y, en caso de volver a ser amonestados frente al conjunto brasileño, tampoco podrán estar presentes en el cierre de la fase de grupos la próxima semana.
En el caso de Blanco, el lateral izquierdo fue amonestado primero en el encuentro frente a Universidad Católica. Y luego volvió a recibir una amarilla contra Cruzeiro en Brasil, al igual que ocurrió con Paredes. Por su parte, Ayrton Costa vio la tarjeta tanto en Belo Horizonte como en el partido disputado en Ecuador ante Barcelona.
Puertas adentro entienden que será un encuentro muy intenso y con muchísima fricción, sobre todo por los antecedentes calientes que hubo entre ambos equipos en el duelo disputado semanas atrás. Por eso, Claudio Úbeda ya les pidió especialmente a sus futbolistas que eviten protestas innecesarias y mantengan la calma durante el partido.
Además, hay un detalle importante que no pasa desapercibido: las tarjetas amarillas recién se limpian en los octavos de final, por lo que cualquier suspensión ahora podría resultar determinante para Boca.
Qué necesita Boca para clasificarse a octavos de final
El Xeneize depende en gran parte de lo que ocurra este martes en La Bombonera. Si logra vencer a Cruzeiro, llegará a la última fecha dependiendo de sí mismo para avanzar a los octavos de final de la Libertadores.
En cambio, si empata o pierde, el panorama se complicará bastante más y quedará obligado a mirar otros resultados, especialmente lo que suceda entre Universidad Católica y el Barcelona de Guayaquil.
