La conmoción generada por el episodio ocurrido en una escuela de San Cristóbal, en la provincia de Santa Fe, donde un alumno ingresó armado y atacó a sus compañeros provocando la muerte de un adolescente de 13 años y dejando varios heridos, reabrió el debate sobre el estado de la convivencia escolar en Argentina. En ese contexto, el diputado nacional Eduardo Valdés presentó un pedido de informes dirigido al Poder Ejecutivo.
La iniciativa solicita que el Ministerio de Capital Humano y la Secretaría de Educación detallen cuáles son las acciones desarrolladas para prevenir y atender situaciones de violencia escolar, bullying y ciberacoso dentro del sistema educativo. El legislador sostuvo que hechos extremos como el ocurrido obligan a revisar no solo el funcionamiento institucional, sino también el clima social que atraviesa a estudiantes y comunidades educativas.
El foco puesto en la prevención y el cumplimiento de la ley
Entre los puntos centrales del proyecto aparece el pedido de información sobre la aplicación de la Ley 26.892, normativa vinculada a la promoción de la convivencia y al abordaje de conflictos en establecimientos educativos. Además, reclama conocer partidas presupuestarias, protocolos vigentes, estadísticas actualizadas, disponibilidad de equipos técnicos y medidas adoptadas desde 2024.

Valdés advirtió que el tratamiento de estas problemáticas no puede limitarse a intervenciones posteriores a los hechos. En esa línea, remarcó la necesidad de desarrollar herramientas de detección temprana, acompañamiento institucional y estrategias sostenidas que permitan fortalecer vínculos y reducir escenarios de exclusión o agresión entre estudiantes.
La preocupación por el impacto del acoso escolar
El diputado también señaló que distintos relevamientos nacionales e internacionales ubican a Argentina entre los países con elevados niveles de acoso escolar y ciberbullying. Según expuso, informes de UNICEF y entidades especializadas reflejan que una proporción significativa de niños y adolescentes atraviesa experiencias vinculadas al hostigamiento dentro y fuera de las aulas.
Finalmente, el legislador insistió en que el problema excede el ámbito educativo y tiene consecuencias sobre el desarrollo integral de los jóvenes. Alertó que quienes atraviesan situaciones de violencia suelen presentar mayores dificultades de aprendizaje, menor integración social y efectos sobre su bienestar emocional. El proyecto fue acompañado por los diputados Ana María Ianni, Pablo Todero, Lorena Pokoik, Estela Neder y Cristian Andino.
