El zapallo es uno de esos ingredientes que aparece en todas las cocinas durante el otoño y el invierno, pero casi siempre termina en lo mismo: sopa o puré de acompañamiento. El problema no es el zapallo, sino cómo se lo cocina. La clave está en hacerlo al horno o al vapor, nunca hervido en agua, para obtener un puré concentrado, sin exceso de líquido y con mucho más sabor. A partir de ahí, las posibilidades de receta se multiplican.
Paso a paso las recetas con zapallo
La primera opción es el relleno de ravioles con ricota, salvia y nuez moscada, un clásico de la pasta fresca italiana que se puede replicar fácilmente en casa. Se mezclan 300 gramos de puré de zapallo anco con 200 gramos de ricota, 50 gramos de parmesano rallado, salvia, nuez moscada, sal y pimienta. La mezcla tiene que quedar firme y moldeable. Se sirve con manteca dorada y salvia frita, y el resultado es un plato de restorán hecho en casa.
La segunda propuesta es una tarta diferente a la de siempre: zapallo con queso sardo, ciboulette y pimienta negra generosa. El sardo reemplaza al cremoso habitual y le da un sabor más intenso, mientras que la pimienta corta el dulzor natural del zapallo. Se hornea a 180°C durante 35 a 40 minutos hasta que quede firme y dorada. La tercera opción transforma el clásico pastel de carne: en lugar de puré de papa, se usa puré de zapallo con mostaza y queso gratinado. La mostaza es el ingrediente que hace toda la diferencia, aportando profundidad y un toque levemente picante que contrasta perfecto con el relleno.
La cuarta receta es la más rápida: si ya se tiene el puré listo, la sopa crema de zapallo con jengibre y crema está en 10 minutos. El jengibre le da un toque cálido y aromático ideal para los días fríos, y la cantidad de caldo define si queda espesa o más liviana. La quinta y más sorprendente es el soufflé de zapallo con parmesano, que tiene fama de difícil pero es más sencillo de lo que parece: liviano, esponjoso y con un toque de cayena que lo hace irresistible. El secreto es no abrir el horno durante la cocción y servirlo de inmediato.
El puré de zapallo anco se conserva hasta cinco días en la heladera en un recipiente hermético. Vale la pena tenerlo siempre listo: resuelve desde una cena express hasta una pasta rellena del fin de semana.
