El Boca de Claudio Úbeda se prepara para un duelo clave ante Barcelona de Ecuador por la Copa Libertadores, pero en la previa hay un factor externo que también juega su partido. En Guayaquil rige un toque de queda que impacta directamente en la organización del encuentro y, sobre todo, en los hinchas que viajaron.
A pesar del contexto, desde la ciudad llevan algo de tranquilidad. “Está todo bastante tranquilo”, revelaron algunos hinchas Xeneizes, según el sitio web Planeta Boca Juniors desde Ecuador. Sin embargo, reconocen que la situación modificó varias cuestiones del día a día.
Uno de los cambios más notorios tiene que ver con la rutina en la ciudad. “A las 21:30 ya cierran todos los bares y restaurantes y la gente que trabaja ahí se va rápido para poder llegar a sus casas antes de las 23”, explicaron. Esto refleja cómo las medidas de seguridad influyen directamente en la previa del partido.
Más allá de que no se registran incidentes, el clima social obliga a tomar recaudos y a reorganizar todo lo que rodea al evento.
Las medidas para los hinchas de Boca en Ecuador
En este contexto, las autoridades diseñaron un operativo especial para evitar cruces entre hinchadas y garantizar la seguridad. Según contaron los propios hinchas, la indicación es clara: ingresar al estadio con mucha anticipación.
“Quieren que los hinchas de Boca entremos temprano. Que estemos 16:30 adentro de la cancha, para no cruzarnos a la gente de Barcelona. La policía quiere que la gente de Boca esté bien temprano adentro. A las 16 abren las puertas y nos hacen entrar”, relataron.
Por su parte, el club también comunicó la logística oficial. Los simpatizantes deberán reunirse a las 14 (hora local) en el Cuartel Modelo, un punto de encuentro definido por la seguridad, y desde allí serán trasladados al estadio a las 14:30. Las puertas se abrirán a las 16, mientras que el partido comenzará a las 19.
Una vez finalizado el encuentro, los hinchas visitantes deberán permanecer dentro del estadio durante 20 minutos para permitir la salida ordenada del público local, tal como solicitó Barcelona.
