Concluyó la quinta fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026 y Boca se encuentra parcialmente fuera de la zona de clasificación a octavos de final. El equipo de Claudio Úbeda marcha tercero y necesita un solo resultado para poder seguir en carrera en el certamen continental.
El jueves, jugaron en Chile en un partido importante para Boca dos equipos de la zona, Universidad Católica ante Barcelona. El triunfo de los ecuatorianos podría haber ayudado a Boca, dando un resultado favorable más para el Xeneize en la fecha final. Pero ganaron los chilenos y a Boca solo le sirve un resultado.
El próximo jueves, a las 21.30hs, Boca recibirá a Universidad Católica en La Bombonera sabiendo que está obligado a ganar. Sí, si Boca supera a los chilenos, a quienes venció en la primera fecha de la fase de grupos, avanzará a octavos de final de la Copa Libertadores 2026.
En cambio, si Boca no gana, pues hay empate o derrota, Boca quedará eliminado de la Copa Libertadores 2026. Y seguirá jugando Copa Sudamericana, en fase de playoffs, ya que culminará tercero en el grupo. En caso de ganar, podría avanzar como primero o segundo. Primero si Cruzeiro no gana en su fecha final ante Barcelona. Segundo si los brasileños ganan su partido.
«Boca debe ganarle a Universidad Católica para clasificarse a octavos de final. Cualquier otro resultado lo manda a jugar la Copa Sudamericana. Después, dependiendo del resultado de Cruzeiro, puede ser primero o segundo», ratificó Diego Monroig en ESPN, donde expresó el enojo en Boca por el arbitraje ante Cruzeiro.
«La información que yo tengo es que el enojo con el arbitraje persiste. No se dio vuelta la página. Por ahora, no se va a expresar públicamente. No hay ninguna decisión tomada de ese enojo, pero que existe puertas adentro y están en el tema, lo están. El equipo en la cancha deberá jugar al fútbol, intentando saldar la falta de definición», dijo Monroig.
«En el partido contra Cruzeiro, si era efectivo, no era un partido para sufrir. Después eso le da un ingreso a determinadas decisiones que comienzan a generar cierta desconfianza. Para no darle paso a ese tipo de situaciones, Boca debe jugar el fútbol y trasladar esa superioridad sobre los rivales al arco de enfrente», agregó el periodista.
