En una reciente entrevista, el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, advirtió sobre la situación que atraviesa el sistema sanitario de la provincia de Buenos Aires. El funcionario aseguró que la atención se encuentra en un escenario “cercano a la incapacidad de respuesta”, y advirtió que el sistema está al borde del colapso.
Kreplak reveló que la demanda en el sector público aumentó un 35% en comparación con los últimos dos años. El ministro sostiene que se trata de una suba «exorbitante» que impide poder mantener el mismo nivel de respuesta que se tenía anteriormente.
El colapso del sistema público y el costo de mantener una obra social
El ministro vinculó directamente este fenómeno a la crisis económica y al desfinanciamiento de la seguridad social. Según Kreplak, cerca de 750.000 personas abandonaron sus prepagas o perdieron la cobertura de sus obras sociales en los últimos meses. Además, advirtió que alrededor del 80% de las obras sociales se encuentran prácticamente quebradas y sin capacidad para afrontar sus gastos.
Esta masa de pacientes, que antes se atendía en el sector privado, ahora satura las guardias de los hospitales públicos. Además, el funcionario denunció que la liberación de los copagos —que pueden alcanzar los 10.000 o 15.000 pesos por consulta— funciona como una barrera de acceso que empuja a más ciudadanos a buscar atención gratuita en el Estado.
Críticas al Gobierno nacional
Kreplak fue tajante al señalar la responsabilidad de la administración nacional en este escenario. Denunció que el Gobierno central ha recortado recursos esenciales de coparticipación y argumenta que la salud es responsabilidad de las provincias.
El ministro cuestionó con dureza la relación con el Ministerio de Salud de la Nación y aseguró que los intentos de diálogo fueron “infructuosos”. Entre los principales reclamos, denunció la falta de entrega de vacunas esenciales, ya que en algunos casos se recibió el 50% de las dosis necesarias.
Además, criticó el desmantelamiento de la CONAÍM, el organismo encargado de recomendar la incorporación de nuevas vacunas al calendario oficial, y la interrupción del programa Remediar. Según advirtió, esta situación impacta de lleno en el sistema de salud pública para conseguir medicamentos que antes se distribuían en centros de salud locales.
El factor IOMA y la «operación política»
En cuanto a la situación de IOMA, la obra social bonaerense, el ministro defendió su gestión y aseguró ser blanco de «amarillismo político» por parte de la oposición. Explicó que, a pesar de enfrentar un déficit mensual de 10.000 millones de pesos debido a los bajos salarios municipales que financian la caja, la obra social ha logrado dar más prestaciones que el año pasado.
Según Kreplak, IOMA entrega un 30% más de medicamentos y realiza un 40% más de consultas que en 2023 con el mismo presupuesto. Para el ministro, las críticas mediáticas ocultan que el problema es generalizado en todo el sistema y no exclusivo de la provincia.
De cara a los meses de frío, el panorama es preocupante. El ministro alertó que la cobertura de vacunación antigripal en adultos mayores es apenas del 30%, una cifra que considera muy baja para evitar complicaciones graves e internaciones. “Si efectivamente llegamos al invierno duro con estos porcentajes de vacunación, hay un riesgo grande de una situación complicada”, concluyó.
