En una reciente entrevista televisiva, el legislador de la Ciudad de Buenos Aires y referente social, Alejandro «Pitu» Salvatierra, hizo una polémica comparación para explicar el vínculo de la Argentina con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Para el dirigente, la relación con el organismo se asemeja a las lógicas de poder y endeudamiento que se viven en los barrios más humildes.
“En el barrio, el FMI es el transa… es el prestamista de última instancia y es el que te impone condiciones más duras”, lanzó Salvatierra. Según el legislador porteño, el organismo funciona como un prestamista global que presiona a los países para “exprimirle la sangre al pueblo para pagar”.
Salvatierra: “Esta película ya la vi”
El dirigente manifestó su preocupación por el rumbo económico actual, trazando un paralelismo con la crisis del año 2001. “Cuando veo esto veo una película que ya vi… sabemos las consecuencias que el Fondo Monetario trae a nuestro país, siempre que estuvo acá fue sufrimiento para el pueblo argentino”, advirtió el legislador.
Según señaló el legislador, el camino hacia la recuperación económica resulta incompatible con las actuales exigencias del organismo internacional. En ese sentido, recordó la gestión de Néstor Kirchner y aseguró que “nada hubiera sido posible sin haber sacado al Fondo Monetario”, porque “no hubiéramos podido construir el país que se construyó años después”.
El impacto del ajuste en los barrios
Durante la entrevista, Salvatierra afirmó que la deuda externa se siente directamente en el bolsillo de los ciudadanos a través de los recortes del Estado. “El problema del FMI se refleja en los ajustes que vos tenés que hacer todos los meses… ajusta a los jubilados, le saca los remedios a los discapacitados, ajusta la educación y pisa los salarios”, denunció.

Esta situación, según el legislador, obliga a las familias a endeudarse de manera riesgosa solo para cubrir necesidades básicas. “La gente se está endeudando para comer, para pagar la tarjeta, para pagar la prepaga”, señaló. También aseguró que en los barrios populares, ante la falta de bancos, las deudas se contraen con figuras peligrosas como el prestamista o el «transa».
Salvatierra tildó de insostenible el acuerdo con el FMI
De cara al futuro, Salvatierra fue tajante al señalar que Argentina necesita rediscutir las condiciones de su deuda para poder tener un horizonte de crecimiento. También cuestionó el acuerdo firmado por el gobierno y aseguró: “no es posible de sostener sin que eso conlleve el hambre y la miseria del pueblo argentino”.
Finalmente, propuso retomar la lógica de negociación y señaló: “los muertos no pagan; si no nos dejan vivir, no vamos a poder pagar. Hay que crecer para poder pagar y para que ese pago no sea a costa del sufrimiento de la gente”, concluyó.
