Facundo Jones Huala habló desde prisión y cuestionó el proceso judicial que terminó con una condena de 5 años y 2 meses. El dirigente mapuche aseguró que “no existen pruebas reales contundentes ni mucho menos testigos” en su contra y sostuvo que durante la investigación se incorporaron elementos que, según su versión, no se correspondían con los hechos.
El caso se inició luego de una presentación de su libro Entre rejas, antipoesía incendiaria, realizada en febrero de 2025 en Bariloche. Jones Huala relató que fue detenido por la Policía Federal y trasladado desde esa ciudad hacia Rawson. Según su versión, “Yo fui detenido antes de que haya una orden judicial”.
La defensa cuestionó el procedimiento
Jones Huala reconoció su pertenencia a la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), aunque negó que eso implique responsabilidad sobre hechos concretos. “No existen pruebas reales contundentes ni mucho menos testigos. Entonces tuvieron que inventar muchas cosas”, afirmó. Además, negó haber enviado comunicaciones para ordenar ataques: “Jamás. No existe eso, eso no pasa”.
Su abogado, Gustavo Franquet, integrante de la Gremial de Abogados y Abogadas, cuestionó la legalidad del procedimiento. Según la defensa, la Policía Federal había seguido y fotografiado al dirigente, pero no existía una orden de detención ni una situación de flagrancia.
El proceso terminó con un juicio abreviado, homologado el 16 de septiembre por el juez federal de Bariloche, Leandro Gómez Constenla. La condena fue de 5 años y 2 meses por el artículo 213 bis del Código Penal. Las acusaciones iniciales incluían intimidación pública, incitación a la violencia colectiva, asociación ilícita y apología del delito.
? FEDERAL ? "Tengo una condena por expresar mi ideología": desde la cárcel, Jones Huala aseguró que "no existen pruebas reales contundentes" en su contra y que aceptó el juicio abreviado por miedo a una pena mayor, aunque "hubo que aceptar incluso cosas que no eran ciertas". https://t.co/Fat07ytmb1
— boga.ar (@boga_ar_) October 5, 2026
Por qué aceptó el juicio abreviado
Jones Huala explicó que aceptó el acuerdo porque consideraba que podía recibir una pena mucho mayor si enfrentaba un juicio oral. “Era muy posible que llegando a un juicio oral y público terminara con condena sin prueba y sin testigos, sin nada, sin cosas reales”, señaló al explicar su decisión.
Según su relato, la negociación con la Fiscalía implicó discutir tanto la cantidad de años como el artículo por el cual sería condenado. “Yo te acepto la cantidad de años, pero con otro artículo”, explicó. El dirigente sostuvo que durante el acuerdo debió aceptar cuestiones que, desde su perspectiva, no eran ciertas.

Su abogado cuestionó el mecanismo y sostuvo que un juicio abreviado puede convertirse en una herramienta de presión para quienes enfrentan penas elevadas. Jones Huala, por su parte, cerró su planteo con una crítica al proceso judicial: “Yo tengo una condena por expresar mi ideología, por expresar mi militancia, por decir ‘yo soy esto’”.
