El futuro de Paulo Dybala vuelve a sacudir a Boca y esta vez desde Europa. En plena recta final de la temporada, Gian Piero Gasperini tomó una postura firme en Roma y decidió intervenir directamente para evitar la salida del delantero argentino, justo cuando en el Xeneize soñaban con su llegada en junio.
El escenario cambió en cuestión de días. Lo que parecía depender casi exclusivamente de la decisión del jugador ahora suma un actor clave que puede inclinar la balanza y complicar seriamente cualquier intento desde Argentina.
La presión directa de Gasperini que lo cambia todo
El entrenador italiano no se quedó al margen y empujó fuerte puertas adentro del club. Según trascendió en Italia, Gasperini quiere que la dirigencia mejore la propuesta contractual para asegurar la continuidad de Dybala, incluso revisando condiciones que antes eran más restrictivas.
El plan es claro: evitar que el vínculo, que vence en junio, quede librado a la decisión final del jugador sin una oferta competitiva sobre la mesa. La intención es reforzar el proyecto deportivo y sostener a sus piezas clave.
Tras una goleada contundente, el propio técnico dejó una frase que marca su postura: “Lamento que la gente piense que este es un equipo de sexto lugar. Con más apoyo y refuerzos, podríamos haber logrado más”, deslizando su idea de potenciar el plantel sin perder figuras.
El factor Champions que complica a Boca
El contexto deportivo también juega un papel determinante. Roma viene de un 4-0 ante Fiorentina y quedó a solo un punto de la zona de clasificación a Champions League, un objetivo que puede cambiar por completo el futuro del argentino.
Si el equipo logra meterse en la máxima competencia europea y, además, presenta una mejora en el contrato, las probabilidades de que Dybala continúe en Italia crecerían notablemente.
En ese escenario, Boca perdería terreno en una negociación que hasta hace poco parecía más abierta, ya que el atractivo deportivo y económico del club italiano pasaría a ser mucho más fuerte.
No es el único caso: el plan de retener figuras
La estrategia de Gasperini no se limita al argentino. El entrenador también pidió asegurar la continuidad de otros nombres importantes del plantel como Lorenzo Pellegrini, Zeki Celik y Stephan El Shaarawy, con la idea de construir una base sólida para la próxima temporada.
Mientras tanto, Dybala mantiene un perfil bajo. El delantero está enfocado en cerrar bien el curso y recién después evaluará su futuro, aunque ahora lo hará con un nuevo escenario mucho más complejo. En Boca lo saben: la ilusión sigue viva, pero ya no depende solo del jugador.
