El acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea entró en vigor de manera provisional este viernes 1 de mayo y marca el inicio de uno de los tratados más ambiciosos del mundo. El pacto, que involucra a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, abre un mercado de más de 700 millones de personas y prevé la reducción de más del 90% de los aranceles entre ambos bloques.
Desde los países del Mercosur destacaron que la puesta en marcha del acuerdo abre nuevas oportunidades comerciales, especialmente para exportaciones agrícolas e industriales. A la vez, desde Europa estiman que sus ventas hacia la región podrían crecer hasta un 39% en los próximos años, alcanzando los 50.000 millones de euros anuales.
Un acuerdo con impacto global
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, celebró la entrada en vigor del acuerdo y aseguró que los beneficios serán visibles desde el inicio. “Los aranceles comienzan a bajar. Las empresas están obteniendo acceso a nuevos mercados”, afirmó, al destacar el impacto inmediato del tratado.
En ese sentido, el acuerdo crea una de las mayores zonas de libre comercio del planeta, en un contexto global atravesado por tensiones comerciales y tendencias proteccionistas. Para ambos bloques, representa una oportunidad de fortalecer el comercio internacional y consolidar alianzas estratégicas.
Además, la implementación será progresiva y no todos los productos se verán afectados de inmediato. Mientras algunos sectores tendrán una liberalización rápida, otros contarán con plazos más extensos y mecanismos de protección para evitar impactos bruscos.
Today, the EU-Mercosur agreement begins to apply provisionally.
— Ursula von der Leyen (@vonderleyen) May 1, 2026
The benefits are real and visible as of now.
Tariffs start falling.
Companies are gaining access to new markets.
Investors have the predictability they need.
Provisional application will show the agreement’s… pic.twitter.com/VHr5FEA1v8
Beneficios y tensiones en ambos bloques
El pacto también incluye cláusulas de salvaguarda para proteger sectores sensibles, especialmente en Europa. La Comisión Europea podrá activar medidas si las importaciones de productos como carne, aves, azúcar o cítricos afectan significativamente a los productores locales o generan distorsiones en los precios.
En paralelo, el acuerdo generó críticas en distintos sectores. Agricultores europeos temen una mayor competencia de productos sudamericanos, mientras que en el Mercosur algunas industrias advierten sobre el impacto de la apertura frente a bienes europeos más competitivos.
A pesar de estas tensiones, el acuerdo ya comenzó a aplicarse de forma provisional. Su implementación definitiva dependerá de la aprobación del Parlamento Europeo y de un fallo judicial que evalúa su legalidad, en un proceso que aún continúa abierto.
[ES] ? Está en marcha desde #HOY el acuerdo provisional MERCOSUR – Unión Europea.
— MERCOSUR (@mercosur) May 1, 2026
?? Eso implica que:
?Nació una zona de libre comercio que reúne a más de 750 millones de personas y representa casi el 20% del Producto Bruto Interno Mundial.
????? El #MERCOSUR y la #UE concretan… pic.twitter.com/djJHYHRMBw
