Boca, bajo la conducción de Juan Román Riquelme y con Claudio Úbeda en el banco, encontró en Santiago Ascacíbar una pieza clave en medio de un mercado discreto. El mediocampista no solo se ganó rápidamente un lugar, sino que también dejó una declaración que impacta puertas adentro y en el hincha.
Su llegada fue una de las apuestas más específicas del último mercado, pero en pocas semanas logró algo que no todos consiguen: convertirse en un jugador determinante dentro del funcionamiento del equipo.
El refuerzo que cambió el equilibrio del equipo
Aunque Boca no sumó demasiados nombres, el rendimiento de Ascacíbar empieza a marcar diferencias. Su intensidad, liderazgo y presencia en el mediocampo le dieron al equipo una solidez que no tenía en varios momentos de la temporada.
El propio futbolista lo explicó desde su experiencia personal: “Siempre soñé con estar acá en este club y lo disfruto mucho”, dejando en claro que su vínculo con la camiseta va más allá de lo profesional.
Además, destacó su rápida adaptación al entorno: “Me siento bien, la adaptación fue rápida gracias a mis compañeros”, reflejando la importancia del grupo en su rendimiento inmediato.
La mentalidad que impulsa a Boca
Más allá de lo futbolístico, hay un aspecto que el volante remarcó como clave: la fortaleza mental del equipo. En un contexto donde las críticas no tardan en aparecer, el plantel encontró respuestas desde adentro.
En ese sentido, fue contundente: “No es fácil cuando las cosas no salen, pero hay que apoyarse en lo que se construye desde adentro”, marcando una línea clara de trabajo y compromiso.
El crecimiento del equipo no es casual. Según el propio Ascacíbar, el grupo viene consolidándose con el paso del tiempo y eso se refleja en los resultados: “Se está gestando algo que puede ser grande”, una frase que alimenta la ilusión.
Un proceso que empieza a dar resultados
El mediocampista también hizo foco en el proceso que atraviesa el equipo, algo que muchas veces no tiene paciencia en el mundo Boca. Sin embargo, dejó un mensaje claro sobre la importancia de sostener el trabajo diario.
Recordando experiencias anteriores, señaló: “Es una turbulencia que hay que saber manejar, después se ven los resultados”, respaldando el camino actual del equipo.
Con mayor confianza, mejores resultados y un funcionamiento más sólido, Boca empieza a mostrar señales positivas. Y en ese crecimiento, el impacto de Ascacíbar ya se perfila como uno de los factores determinantes.
