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ESPECTÁCULO

«Estuve 14 años con él y…»: María Laura Santillán confesó la verdad sobre Santo Biasatti

 

Dejó a todos sin palabras.

 
María Laura Santillán LN+

No hay dudas de que María Laura Santillán es una de las figuras más importantes de la televisión argentina. Con una extensa trayectoria en los medios de comunicación, la periodista se luce en cualquier programa que se ponga al frente. Y es que es de las comunicadoras más queridas por la gente.

María Laura Santillán supo además tener uno de los roles más importantes para los periodistas de la pantalla chica: conducir el Noticiero de Canal Trece. Su gran dupla fue Santo Biasatti, y por años dominaron el prime time con todas las noticias y novedades de la actualidad argentina.

Fue en una reciente entrevista para Perros de la Calle, el ciclo radial conducido por Andy Kusnetzoff para Urbana Play, donde María Laura Santillán se animó a hablar de su pasado juntos. Con el corazón abierto, expresó: «Lo quiero mucho. Ahora tenemos una amistad telefónica porque es muy vago… Estuve 14 años con él a mi lado, o yo al lado de él mejor dicho».

«Desde las posiciones del Kama-sutra, era muy gracioso», señaló entre risas María Laura Santillán sobre este lado oculto del periodista. Sus palabras sin dudas dejaron mudos al equipo de Perros de la Calle, y es que Santo Biasatti siempre se mostró muy serio al frente del Noticiero. Su profesionalidad siempre fue su sello.

“Me sigue diciendo ‘nena’, que es lo mejor que tiene nuestra relación. Me trata de usted. Se sabe muy poco de él; se sabe todos los matrimonios que tuvo, la cantidad de hijos que tiene. Eso si no te lo imaginas, es divertidísimo, es lo más”, reveló María Laura Santillán sobre su vínculo con el periodista de 82 años.

“Era muy gracioso, muy divertido, lo más divertido era cuando estaba Hendler en la mesa, íbamos a comer. Los chistes ahí los hacía él, salvo algunas veces que yo tenía algunas cositas que a él lo hacían reír mucho; que se yo, le hablaba al monitor, le decía cosas de la gente que estaba hablando, nada que sorprenda, pero yo sabía cómo hacerlo reír. Pero después, su cara, se convertía en una estatua”, recordó emocionada.