El Atlético de Madrid de Diego Simeone quedó eliminado de la Champions League tras caer 1-0 ante Arsenal en Londres, en un partido donde Julián Álvarez no logró influir y terminó saliendo en el complemento. Con este resultado, el equipo español estira su sequía y se despide nuevamente sin títulos en la temporada.
El conjunto inglés supo imponer su plan y golpeó en el momento justo para quedarse con la clasificación a la final.
Arsenal golpeó en el cierre y definió la serie
Durante gran parte del primer tiempo, el partido se jugó bajo un guion claro: Arsenal manejó la pelota, mientras que el equipo de Simeone apostó a defenderse y salir rápido de contra.
El Colchonero tuvo algunas aproximaciones peligrosas, incluyendo una acción de Julián cerca del palo y otra llegada clara de Giuliano Simeone, pero no logró concretar.
Cuando parecía que se iban al descanso sin goles, llegó el momento clave: a los 44 minutos, tras un rebote que dejó Jan Oblak, apareció Bukayo Saka para marcar el 1-0 que terminó siendo decisivo.
Julián Álvarez no logró marcar diferencias
Para el segundo tiempo, el Atlético tuvo que cambiar su postura y salir en busca del empate. Sin embargo, le costó generar peligro real y nunca logró incomodar seriamente al rival.
El equipo intentó con modificaciones ofensivas, pero el funcionamiento no mejoró. Julián Álvarez, que venía con molestias físicas, no logró pesar en el juego y fue reemplazado a los 21 minutos del complemento, junto a Antoine Griezmann.
Las variantes tampoco cambiaron el rumbo: el equipo terminó desordenado, con Nahuel Molina jugando como extremo y Thiago Almada intentando asumir protagonismo sin éxito.
Otro golpe y una sequía que se extiende
El pitazo final confirmó un nuevo golpe para el equipo de Simeone, que acumula cinco años sin títulos y vuelve a quedarse en las puertas de una final europea.
Por su parte, Arsenal avanzó con autoridad y ahora espera rival entre Bayern Munich y PSG para disputar la final en Budapest el 30 de mayo.
El Atlético lo intentó, pero nunca encontró respuestas. Y esta vez, ni siquiera su figura ofensiva pudo cambiar la historia.
