Netflix volvió a apostar por las producciones latinoamericanas y en los últimos días sumó a su catálogo una serie que rápidamente empezó a llamar la atención de los usuarios. Se trata de Entre padre e hijo, una ficción mexicana que combina drama, tensión y conflictos familiares en capítulos cortos y muy intensos.
La propuesta tiene un formato poco habitual dentro de la plataforma: está compuesta por 20 episodios de apenas 10 minutos cada uno, lo que la convierte en una opción ideal para maratonear en pocas horas.
La historia gira alrededor de Bárbara, una reconocida abogada que viaja a la hacienda de la familia de su prometido antes de casarse. Lo que parecía ser una visita tranquila empieza a complicarse cuando surge una inesperada conexión con Iker, el hijo de su futura pareja..
Uno de los puntos que más destacan los fanáticos de este tipo de historias es el ritmo rápido de la serie, ya que cada episodio termina dejando nuevos conflictos y secretos por descubrir.
Además, Entre padre e hijo apuesta a una mezcla de romance prohibido, drama familiar y suspenso psicológico que suele funcionar muy bien entre quienes buscan ficciones marcadas por el dramatismo.

