Yanina Latorre no tiene filtro y lo volvió a demostrar. La panelista encendió la polémica al referirse al presente de Mauro Icardi con una frase que resumió lo que muchos piensan: «Ningún equipo quiere comprarse el quilombo de Wanda y la China». El comentario llegó luego de que trascendiera el interés de un club turco recién ascendido por contratar al delantero, cuyo contrato con el Galatasaray vence el 30 de junio.
La fuerte revelación de Yanina Latorre sobre el futuro laboral de Icardi
Latorre fue más allá y sentó posición sobre el impacto mediático del triángulo amoroso más comentado del último año. «La trifulca de Mauro, la China y Wanda ya no le importa a nadie». Como si fuera poco, también trajo a la conversación la opinión de su marido Diego Latorre, quien según ella habría sido igual de duro con el jugador desde lo futbolístico: considera que Icardi «tampoco es un crack».
El posible nuevo destino del delantero no hizo más que alimentar el asombro. El club que lo tiene en carpeta es el Amedspor, el equipo sensación que acaba de ascender por primera vez a la Süper Lig turca. Con sede en Diyarbak?r, el club busca armar un plantel competitivo para sostenerse en la máxima categoría y puso la mira en un nombre de peso internacional.
Pero más allá de lo deportivo, la pregunta que sobrevuela en Turquía tiene que ver con la logística de vida. ¿Icardi y la China Suárez estarían dispuestos a mudarse a Diyarbak?r y empezar desde cero en una ciudad completamente diferente a Estambul? La respuesta todavía no llegó, pero el solo hecho de que sea una posibilidad real ya genera todo tipo de reacciones.
Lo cierto es que Icardi llega a este momento de definición futbolística con el ruido mediático como telón de fondo permanente. Y según Yanina Latorre, ese ruido tiene un costo concreto en el mercado de pases. Los clubes no solo evalúan rendimiento, también evalúan el escándalo que viene incluido en el paquete.
