Luis Brandoni murió el 20 de abril a los 86 años tras complicaciones derivadas de un accidente doméstico que lo tuvo internado en el Sanatorio Güemes sus últimos días. Sus restos descansan en el panteón de actores del cementerio de la Chacarita, y el mundo del espectáculo lo despidió con el dolor que merecía alguien de su talla. Pero la despedida más íntima y más conmovedora llegó casi dos semanas después, de la mano de su nieta Macarena Ripoll Brandoni, poeta y escritora, que encontró finalmente las palabras para decirle adiós.
El emotivo adiós de la nieta de Luis Brandoni
«Recién me atrevo a escribirte, o a escribir a secas. Intenté hablarte, pero qué ilusa: sé que es mi imaginación respondiéndome a mí misma», arrancó su mensaje en Instagram, acompañado de fotos inéditas de su infancia junto al actor y de los momentos que compartieron como familia. Una apertura que ya dejaba en claro que lo que venía no iba a tener filtros ni formalidades, sino el dolor crudo de quien perdió a alguien irreemplazable.
A lo largo del texto, Macarena describió señales que eligió interpretar como respuestas de su abuelo: sueños, voces inexplicables, un ramo de flores que al juntarse formó un corazón. «Todavía no entiendo bien cómo funciona esto de no ser inmortal, pero estoy segura de que ya lo entenderé», escribió, en una frase que captura con precisión ese estado de duelo donde la razón y el sentimiento no terminan de encontrarse. También habló de lo que quiere llevarse: su cara, su voz única y rebelde, su carácter, que ella misma reconoció haber heredado y recién empezado a aceptar con felicidad.

El cierre fue tan íntimo como poderoso: «Yo sé que, tarde o temprano, nos vamos a volver a encontrar en la casa Las Chingolas, y vamos a ocupar todos los cuartos al mismo tiempo y a comer fruta en el jardín». Una imagen de reencuentro que dice más sobre el vínculo entre ambos que cualquier descripción posible.
Entre los colegas que se sumaron al homenaje, Susana Giménez lo despidió con una frase que resumió lo que muchos sentían: «Hemos perdido un irrepetible». La diva recordó las obras de teatro que compartieron y la película que filmaron juntos, y cerró con palabras simples y directas que no necesitaban más adornos: «Te extrañaremos siempre, Beto, querido».
