La caída de Boca ante Barcelona de Ecuador por la Copa Libertadores dejó varias imágenes que explican el mal momento del equipo. Algunas se vieron en la transmisión oficial, pero otras no tanto. Y una de ellas tuvo como protagonista a Leandro Paredes.
El capitán del Xeneize vivió el partido con mucha intensidad y, sobre el final, protagonizó una situación que reflejó la frustración general del equipo.
Todo ocurrió en los minutos finales del encuentro, cuando Boca buscaba el empate en campo rival. El equipo manejaba la pelota cerca del área y parecía tener una buena oportunidad para generar peligro.
Sin embargo, la jugada terminó de la peor manera y generó la reacción inmediata del mediocampista hacia su compañero Marcelo Weigandt.
La jugada que desató la bronca
Según mostró la repetición que luego se viralizó, la acción se dio a los 42 minutos del segundo tiempo. Tras una combinación entre Exequiel Zeballos y Paredes, la pelota le quedó a Weigandt, que lanzó un centro sin destino.
La decisión del lateral no fue la mejor, sobre todo porque el propio Paredes se encontraba solo en el borde del área, esperando el pase para definir.
Al ver cómo se desperdiciaba la jugada, el capitán reaccionó de inmediato: levantó los brazos en señal de reclamo y luego los dejó caer, visiblemente frustrado por la situación.
La escena no se vio con claridad en la transmisión principal, pero rápidamente se hizo viral en redes sociales y dejó en evidencia el fastidio dentro del equipo.
Más allá del enojo puntual, la jugada simboliza lo que fue la noche de Boca: falta de eficacia, malas decisiones en los metros finales y una oportunidad que se escapó.
Así, en un partido donde el margen era mínimo, ese tipo de detalles terminaron pesando. Y la reacción de Paredes no fue más que el reflejo de una frustración que atraviesa a todo el equipo en este momento clave de la Copa.
