Benjamín Vicuña está esperando el regreso de sus hijos Magnolia y Amancio desde Turquía, pero la China Suárez todavía no los subió al avión que los traerá a Buenos Aires. El viaje está previsto para la semana que viene y, mientras las versiones se multiplican, el actor salió a hablar para poner paños fríos y aclarar su situación. En diálogo con Desinteligencia Artificial, explicó que mantiene contacto diario con sus hijos por videollamada y que está cansado de tener que salir a desmentir noticias que indican lo contrario.
El fuerte comentario de Benjamín Vicuña sobre Nicolás Cabré
El contexto que rodea la demora tiene un ingrediente extra que no pasó desapercibido: la China Suárez viajó a Japón con Mauro Icardi, sin los chicos, que se quedaron en Turquía al cuidado de una niñera y de la madre de la actriz. Una situación que generó críticas y que puso a Vicuña nuevamente en el centro de la polémica sin haberla buscado.
En ese marco, un notero de Puro Show le consultó sobre una declaración reciente de Nicolás Cabré, quien tampoco pudo reencontrarse con su hija Rufina por la misma razón. Cabré había dicho que los hijos van creciendo y que a veces hay que darles libertades para vivir sus propias experiencias. La respuesta de Vicuña fue directa: «No, no tengo idea cuál es el caso. ¿Cuántos años tiene Rufina? 13 años», dijo, dejando en claro que no comparte esa mirada para niños de esa edad.
Lejos de suavizar la postura, el actor fue más allá y explicó que en esta etapa del desarrollo se están perdiendo momentos que no vuelven. «Cada uno tiene sus hijos, tiene sus realidades», dijo, distanciándose de la visión de su colega sin necesidad de nombrarlo con dureza. Una diferencia de criterio que, en el contexto de todo lo que está pasando, dice mucho más de lo que parece.
El cierre de la declaración fue el más comentado. Cuando intentó matizar la diferencia con Cabré apelando al bienestar de los niños como criterio universal, Vicuña se detuvo y cambió de tono: «Es verdad que siempre hay que anteponer el bienestar de los niños, pero tampoco te voy a caretear», cerró, con una honestidad que no dejó lugar a interpretaciones.
