Yanina Latorre volvió a ser protagonista y esta vez por una confesión que nadie esperaba. En una entrevista en el ciclo Ferné con Grego, la panelista recordó con lujo de detalles el día en que Wanda Nara la llamó para contarle que Mauro Icardi la había engañado con la China Suárez. «El primer WandaGate, ahora lo puedo decir porque pasaron muchos años. A mí Wanda me lo contó y yo empecé a buscar. Me dijo ‘che, Icardi me cagó con la China’ y me contó todo», arrancó Latorre sin anestesia.
El gran momento de Yanina Latorre
Cuando Grego Rossello le preguntó cómo había reaccionado al recibir semejante información, Yanina no eligió las palabras con cuidado: «Orgasmo, en serio. Era el día de la madre, yo estaba almorzando y les dije, chicos, discúlpenme. Me senté en la galería de mi casa, me agarré un vino, un papel y un lápiz, porque yo te anoto todo, y empecé a anotar, ella hablaba, hablaba, hablaba». La descripción del momento se viralizó de inmediato y se convirtió en una de las frases más comentadas de la semana.
Pero la historia tenía un capítulo más. Latorre reveló que Wanda también le mandó audios con información clave y que, conociendo el hábito de la empresaria de borrar los mensajes, tomó una precaución inmediata. Se los reenvió a Ángel de Brito antes de que desaparecieran. «Antes de escuchar un audio de Wanda, Ángel y yo somos socios. Se los mando y ya queda ahí, y ella me los borró», dejando en claro que la dupla periodística tenía un protocolo aceitado para este tipo de situaciones.
El WandaGate fue uno de los escándalos más grandes de la farándula argentina en los últimos años. La filtración de los mensajes y las fotos entre Icardi y la China Suárez generó un terremoto mediático que duró semanas. Yanina Latorre fue una de las primeras en tener acceso a la información de primera mano y su rol en la difusión del escándalo quedó para siempre en la historia.
Yanina Latorre no solo no se arrepiente de haber contado todo sino que lo recuerda como una de las mejores primicias de su carrera. El vino, el papel, el lápiz y la galería de su casa el día de la madre. Una escena que ahora tiene nombre y que Yanina Latorre contó sin el menor pudor.
