Boca ya dio vuelta la página tras la caída ante Cruzeiro y apunta de lleno a lo que viene. El próximo compromiso ante Central Córdoba aparece en el medio de una agenda cargada, con el duelo clave frente a Barcelona de Ecuador por Copa Libertadores a la vuelta de la esquina.
En ese contexto, Claudio Úbeda tomó una decisión que refleja su idea de conducción: cuidar a los titulares desde lo físico, pero mantener al grupo completamente unido. Por eso, serán 24 los futbolistas que viajarán a Santiago del Estero y concentrarán juntos para este compromiso.
La postura del cuerpo técnico es clara. En la cancha habrá una rotación marcada, con mayoría de suplentes, pero fuera de ella no habrá divisiones. Boca apuesta a sostener la cohesión interna en un momento clave de la temporada, donde cada detalle puede hacer la diferencia.
El objetivo es administrar cargas en un calendario exigente sin perder el sentido de equipo. Mientras algunos jugadores tendrán descanso, todos seguirán formando parte de la dinámica del plantel, una señal que el DT considera fundamental en este tramo del año.
Una logística pensada para lo que viene
Además del armado del equipo, también hay una planificación logística importante detrás de esta decisión. Una vez finalizado el encuentro ante Central Córdoba, la delegación regresará inmediatamente a Buenos Aires.
Esto se debe a que el lunes Boca volverá a viajar, esta vez rumbo a Ecuador, donde enfrentará a Barcelona en un partido determinante para su futuro en la Copa Libertadores.
El contexto obliga. Con el Grupo D muy parejo, ese encuentro puede marcar el rumbo del Xeneize en el certamen continental. Por eso, el cuerpo técnico prioriza que los habituales titulares lleguen con el mayor descanso posible.
Se viene una semana intensa, con poco margen de recuperación y muchos kilómetros por recorrer. En ese escenario, Úbeda apuesta a una idea firme: rotar en la cancha, pero sostener unido al grupo en un momento donde Boca se juega mucho más que tres puntos.
