Si alguna vez intentaste hacer un omelette y terminó quedando fino o seco, esta receta puede ayudarte a lograr una versión mucho más aireada y tierna. Con pocos ingredientes y un par de trucos simples, es posible preparar una versión esponjosa e ideal para cualquier momento del día.
Ingredientes
- 3 huevos
- 2 cucharadas de leche
- Sal y pimienta
- 1 cucharadita de manteca o aceite
- Queso (opcional)
- Perejil o ciboulette (opcional)
Paso a paso
Batí las claras hasta que estén espumosas, casi a punto nieve. No hace falta que queden súper firmes, pero sí bien aireadas. En otro bowl mezclá las yemas con la leche, sal y pimienta. Después incorporá las claras con movimientos suaves para no perder el aire.
Calentá una sartén antiadherente con un poco de manteca o aceite a fuego bajo. Volcá la mezcla y cociná lentamente. Cuando la base empiece a tomar color, podés agregar queso o el relleno que más te guste en una mitad del omelette. Tapá la sartén durante uno o dos minutos para que termine de cocinarse por arriba sin secarse. Después doblalo con cuidado y servilo enseguida.

