Italia y Boca mantienen desde hace años un vínculo muy particular. Así como el Genoa conserva una histórica relación con el club de la Ribera, también hubo varios futbolistas italianos que pasaron por el Xeneize o manifestaron públicamente su admiración por la institución y por La Bombonera.
Uno de los casos más emblemáticos fue el de Daniele De Rossi, quien cumplió el sueño de jugar en Boca durante 2019. Pero hubo otro histórico delantero italiano que también deseó vivir esa experiencia y nunca pudo concretarla, aunque dejó en claro que era una cuenta pendiente en su carrera.
El protagonista de esta historia es Cristiano Lucarelli, ex goleador del fútbol italiano que brilló en clubes como Parma, Napoli y especialmente Livorno, donde fue máximo artillero de la Serie A en la temporada 2004/05. Ya retirado y actualmente dedicado a su carrera como entrenador, el italiano confesó su fanatismo por Boca en una entrevista con el periodista Rodrigo Rea.
“Me hubiese gustado muchísimo hacer una experiencia como la que hizo (Daniele) De Rossi, espero tener la posibilidad de dirigir en el fútbol argentino, es un futbol muy caliente. La gente vive 24 horas esta pasión y no se habla de otra cosa en la semana. Cuando pasó lo de De Rossi dije que había hecho algo muy bueno, yo habría pagado por haber jugado en Boca Juniors”, expresó Lucarelli, dejando una declaración que rápidamente generó repercusión entre los hinchas xeneizes.
Lucarelli y un sueño pendiente: asistir a La Bombonera
Además de reconocer su fanatismo por Boca, Cristiano Lucarelli también explicó qué es lo que más lo impacta del fútbol argentino y especialmente de la hinchada xeneize. “Boca de manera particular me gusta mucho, la hinchada tiene un gran amor por el club, yo sigo mucho el fútbol argentino porque me gusta ver cuando se marcan goles y las tribunas se vienen abajo, je. Es una emoción grande”, sostuvo el ex delantero italiano.
A su vez, Lucarelli confesó que todavía mantiene pendiente un deseo muy especial: asistir a La Bombonera para vivir un partido desde la tribuna y experimentar de cerca el clima que tantas veces siguió desde Europa.
