Boca finalmente postergó su próximo compromiso por Copa Argentina y la decisión tiene una explicación muy concreta. En medio de la definición de la fase de grupos de la Copa Libertadores, el club priorizó el calendario internacional y buscará enfocarse completamente en el duelo decisivo ante Universidad Católica.
El Xeneize debía disputar su encuentro por Copa Argentina en los próximos días, pero desde la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme avanzaron para modificar la programación. La acumulación de partidos y el desgaste físico del plantel fueron factores determinantes para tomar esta postura.
Puertas adentro entienden que el objetivo principal del semestre sigue siendo la clasificación a los octavos de final de la Libertadores. Después del empate frente a Cruzeiro en La Bombonera, Boca quedó obligado a jugar una verdadera final contra Universidad Católica.
Además, el cuerpo técnico de Claudio Úbeda considera fundamental tener más días de trabajo para corregir errores que aparecieron en los últimos encuentros. En Boca hubo autocrítica tras el 1 a 1 ante el conjunto brasileño y creen que el equipo necesita recuperar contundencia ofensiva y mayor solidez defensiva.
Otro de los motivos que influyó en la postergación tiene que ver con algunas bajas importantes dentro del plantel. Ayrton Costa no podrá estar disponible frente a Universidad Católica por acumulación de amarillas. Y el cuerpo técnico necesita reorganizar la defensa para un partido decisivo.
En ese contexto, la dirigencia y el cuerpo técnico coincidieron en que lo más conveniente era modificar el calendario para evitar un desgaste mayor. El objetivo es llegar con el plantel lo más fresco posible al duelo copero que definirá gran parte del futuro de Boca en el semestre.

Boca apunta todo a la Copa Libertadores
En Brandsen 805 tienen claro que la prioridad absoluta pasa hoy por la Copa Libertadores. El empate frente a Cruzeiro dejó al equipo obligado a ganar en la última fecha para asegurar la clasificación a los octavos de final.
Por eso, tanto Úbeda como la dirigencia consideran que era necesario descomprimir el calendario y darle al plantel más tiempo de recuperación y preparación antes del encuentro ante Universidad Católica en La Bombonera.
