La vicepresidente Victoria Villarruel volvió a diferenciarse públicamente de sectores cercanos a Javier Milei al defender su “libertad de expresión y de pensamiento” y reivindicar su perfil “nacionalista católico” frente a las críticas recibidas desde el oficialismo y redes sociales. La titular del Senado aseguró que no incumplió “en nada” su rol institucional, aunque rechazó cualquier intento de “sumisión”.
Villarruel realizó las declaraciones en su cuenta de X luego de responderle a un usuario que cuestionó sus diferencias con el presidente Milei. “Esta fue una fórmula mixta, un libertario, liberal o lo que sea y una nacionalista católica. Nunca oculté mis ideas”, sostuvo Villarruel en el mensaje que rápidamente generó repercusión política.
Villarruel reivindicó su perfil ideológico
En el mismo intercambio, la vicepresidente remarcó que seguirá expresando sus posiciones políticas pese a las críticas internas. “En nada he incumplido mi rol, pero no voy a dejar mi libertad de expresión y de pensamiento porque los espíritus liberales pretenden sumisión”, lanzó.
El mensaje apareció luego de que un usuario afirmara que “una vicepresidenta peleada con su presidente representa un riesgo” y cuestionara la exposición pública de esas diferencias. La respuesta de Villarruel volvió a dejar expuesta la tensión que mantiene con parte del oficialismo libertario.
La polémica por el templo mormón que sumó tensión
La nueva controversia se dio tras la discusión pública por la construcción de un templo mormón en una manzana histórica del barrio porteño de San Nicolás. El proyecto contempla un edificio religioso de 9.000 metros cuadrados, oficinas y un espacio verde dentro de una zona de valor patrimonial.
Luego de que la Justicia porteña revocara una cautelar que frenaba el avance de la obra, Villarruel cuestionó duramente la iniciativa y apuntó contra el impacto cultural del emprendimiento. “Nuestra identidad cultural, que es patrimonio de los argentinos y porteños, se quebranta cuando se permite la construcción de un templo de un grupo religioso foráneo”, afirmó.
Además, la vicepresidenta profundizó sus críticas contra la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y respondió a usuarios que defendían el proyecto. “No tienen la más remota idea lo que profesan. Ni siquiera saben la historia de este grupo, las costumbres y su origen”, disparó desde sus redes sociales.
