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RIVER PLATE

“Quiere que se resuelva”: Correa se plantó en Tigres y lo acerca a River

 

Ángel Correa no se presentó a la pretemporada de Tigres y forzó su salida. River ya tiene acuerdo verbal con el jugador, pero el club mexicano exige cerca de 14 millones de dólares.

 
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(BUENOS AIRES).- “Quiere que se resuelva su salida para jugar en River Plate.” La frase, tan directa como la decisión que la respalda, retrata el momento de Ángel Correa. El delantero no se presentó al inicio de la pretemporada de Tigres UANL y dejó un mensaje inequívoco: forzó su partida para que el Millonario acelere las gestiones en este mercado de pases.

La ausencia en el arranque de los trabajos en México generó un impacto inmediato. Desde el entorno del jugador aseguran que la determinación está tomada y que Correa considera que es el momento ideal para cambiar de aire y volver al fútbol argentino en un contexto competitivo.

En River Plate el interés es concreto y sostenido en el tiempo. El cuerpo técnico imagina al atacante como una pieza versátil para potenciar el frente ofensivo: puede moverse como segunda punta, extremo o retrasarse para asociarse. Además, su experiencia internacional y su paso por la Selección Argentina le otorgan un plus que el club valora especialmente para las instancias decisivas.

La traba principal son los números. Tigres no tiene intención de desprenderse fácilmente de una de sus figuras y ya rechazó una primera oferta de River por considerarla insuficiente. El club mexicano exige una suma cercana a los 14 millones de dólares —una cifra que, según distintas versiones, oscila entre 13 y 15 millones—, mientras que en Núñez reconocen que las diferencias siguen siendo significativas.

Para acercar posiciones, River evalúa una ingeniería financiera que incluya negociaciones en cuotas, la inclusión de objetivos o bonos por rendimiento y hasta una cesión con opción de compra. En paralelo, el club ya le igualaría a Correa el salario que percibía en Tigres, lo que permitió alcanzar un acuerdo verbal entre el futbolista y la institución de Núñez.

La postura de Correa no admite interpretaciones: se plantó en México, no fue a entrenar y dejó claro que su deseo es ponerse la camiseta de River. Una medida de presión que, en el fútbol de alto rendimiento, suele acelerar las definiciones cuando el protagonista fuerza la salida con tanta firmeza.

Para el cuerpo técnico millonario, la incorporación representaría un salto de calidad y un mensaje hacia el plantel: River apunta alto. En Tigres, en cambio, una baja de ese peso obligaría a reconfigurar el equipo y cubrir una ausencia sensible en plena pretemporada.

Ahora la pelota está del lado de la directiva mexicana. La decisión del jugador ya está tomada; falta que los números encajen. El desenlace dependerá de las negociaciones y del paso de los días, pero la historia ya está en marcha y promete ser una de las grandes novelas del mercado de pases.