(BUENOS AIRES).- “Paren, paren, dejen todo lo que están haciendo y escuchen este dato, porque la única vez que Argentina enfrentó en playoff de un mundial a una selección que no ganó ningún partido en fase de grupos, como va a pasar ahora con Cabo Verde, fue en 1986 contra Uruguay”, escribió @gastontr16. La publicación reavivó el cancionero cabulero justo cuando la Selección se prepara para los octavos de final del Mundial 2026: del otro lado espera Cabo Verde, un rival que avanzó sin festejar un solo triunfo en la zona de grupos.
Los africanos sellaron el pasaje a la primera ronda eliminatoria con tres igualdades. Empataron con Arabia Saudita, con Uruguay y con la España de Luis de la Fuente, siempre abrochando el 0-0. Nunca antes habían pisado una Copa del Mundo, y sin embargo ya están entre los dieciséis mejores sin necesidad de ganar.
El espejo retrovisor devuelve una escena calcada. En México 86, el Uruguay que esperó a la Argentina de Bilardo en octavos llegó después de empatar 0-0 con Escocia en la última jornada de su grupo. Aquel cruce terminó con el pase albiceleste a cuartos y, semanas más tarde, con Diego Maradona levantando la segunda Copa. Para los “elijo creer” que rodean a cada mundial argentino, el paralelo ya es un guion difícil de ignorar.
La secuencia que alimenta el “elijo creer”
@Gastrontr16 le agregó otro escalón a la estadística. “Cada vez que una selección ganó su cuarto título mundial en esa Copa del Mundo enfrentó en la primera ronda de playoff a una selección que no tenía ninguna victoria en series eliminatorias en mundiales”, señaló, y enumeró los antecedentes inmediatos.
Alemania en 2014 chocó con Argelia, que jamás había ganado un partido de eliminación directa. En 2006 Italia enfrentó a Australia, que apenas contaba con un solo mundial jugado. Y en 1994 Brasil se midió contra Estados Unidos, que tampoco había festejado nunca en un playoff. Las tres potencias terminaron bordando la cuarta estrella en el pecho.
Cabo Verde no solo encaja perfecto en ese casillero: directamente no existía en el mapa mundialista antes de este Mundial 2026. El rival de la Argentina en octavos no tenía ningún partido de playoff, ningún triunfo, ningún antecedente. El patrón se cumple hasta en sus extremos. La clasificación africana sin victorias en fase de grupos replica punto por punto lo que hizo Uruguay hace cuatro décadas, y el dato ya recorre grupos de WhatsApp y tribunas virtuales con la misma velocidad con la que la Scaloneta ajusta los detalles para el cruce.
La ilusión de la cuarta estrella encontró en este Mundial 2026 un combustible inesperado. Cada vez que el equipo argentino jugó octavos contra un rival sin triunfos previos en fase de grupos, terminó dando la vuelta olímpica; cada vez que un gigante persiguió su cuarta copa y topó en la primera ronda eliminatoria con un equipo sin victorias en playoffs, se fue del torneo con el título bajo el brazo. Si sos cabulero, no necesitás más pruebas. La Selección sale a la cancha con la presión de siempre y con un dato que ya corre entre los hinchas como un talismán. El duelo ante los africanos abre el camino, y el “elijo creer” tiene ahora una mueca estadística para seguir empujando la ilusión.
