El economista Ricardo Arriazu —considerado una de las voces más influyentes dentro del esquema de pensamiento del presidente Javier Milei— presentó una visión marcadamente optimista sobre el futuro inmediato de la macroeconomía argentina. Arriazu fue el orador que dio el cierre al Tax & Legal Leadership Summit 2026 organizado por KPMG Argentina.
La gran sorpresa de la jornada fue la revisión al alza de las metas comerciales. Arriazu confesó que los indicadores de los últimos 12 meses superaron sus propias expectativas iniciales. «Yo tenía un superávit para este año de US$ 13.500 millones… Ahora estoy en 20.000 millones con superávit en cuenta corriente», detalló el consultor. De esta manera, destacó que el país cuenta hoy con un saldo en la balanza comercial muy por encima de lo proyectado.
Este flujo masivo de divisas, según el economista, tendrá dos motores fundamentales: la agroindustria y el sector energético. Para el economista, estos sectores no solo aportarán dólares, sino que funcionarán como el soporte de financiamiento necesario para estabilizar la economía real.

Arriazu sobre el crecimiento y la «variable dólar»
Respecto al nivel de actividad, Arriazu estimó un crecimiento base del 3,5% para este año. Sin embargo, el economista lanzó una advertencia para los seguidores del cambiario: «La variación hacia arriba o hacia abajo dependerá de si los argentinos compran más o menos dólares». Además, el economista detalló dónde debe haber foco: “En este momento lo que se necesita es que la economía real mejore. Si mejora, la oportunidad argentina es fabulosa».
La apuesta energética a 2030
Según el economista más escuchado por la Casa Rosada, para el año 2030 el país podría estar exportando —exclusivamente en concepto de energía— más de US$ 30.000 millones. Arriazu sostuvo que «los planetas se alinearon» para la Argentina, ofreciendo una ventana de oportunidad espectacular que no debe ser desperdiciada, como ha ocurrido en crisis anteriores.
Para que este escenario se concrete, Arriazu puso el foco en un factor determinante: Con un tono de cautela basado en la historia reciente, concluyó con un llamado a la acción: «Espero que esta vez la aprovechemos”.
La presentación de Arriazu no estuvo aislada. En el mismo evento, funcionarios del Ministerio de Economía reforzaron la idea de que este crecimiento debe ser acompañado por una reforma impositiva de fondo que elimine tributos distorsivos y reduzca la presión fiscal.
