(BUENOS AIRES).- El regreso de Rodolfo Arruabarrena a Boca Juniors ya dejó una primera decisión de peso: el entrenador apartó a ocho futbolistas del plantel profesional, que no serán tenidos en cuenta para el segundo semestre. La medida busca ordenar un grupo numeroso y acelerar la llegada de refuerzos en puestos clave.
Depuración y refuerzos en la mira
La determinación forma parte de un proceso de depuración que el cuerpo técnico impulsa desde su llegada. La intención es "ordenar el plantel, reducir la cantidad de jugadores y definir con claridad quiénes integrarán el proyecto deportivo para el segundo semestre".
Con esa limpieza, el objetivo de fondo es "acortar el plantel y elevar la competitividad interna". Al mismo tiempo, se busca "liberar espacio en el plantel profesional y facilitar la llegada de refuerzos en puestos clave" que el cuerpo técnico considera prioritarios.
Los ocho futbolistas apartados "no entrarían en la planificación principal y ya analizan su salida en este mercado de pases". El club maneja distintas alternativas para cada caso: préstamos, rescisión de contratos o transferencias, según la situación contractual de cada jugador.
Mientras se resuelven esas desvinculaciones, la dirigencia trabaja en paralelo en la búsqueda de incorporaciones para distintas posiciones. La idea es equilibrar el equipo y cubrir los sectores que quedaron debilitados tras las salidas recientes. El cuerpo técnico considera que el recorte es necesario para evitar un plantel extenso y difícil de gestionar en el día a día.
El regreso de Arruabarrena marcó el inicio de una nueva etapa en el club, con decisiones fuertes desde el primer día. La depuración del plantel no solo apunta a lo inmediato, sino también a construir una base más sólida para el mediano plazo. El mensaje del entrenador es que solo seguirán aquellos jugadores que encajen en el nuevo proyecto deportivo.
El mercado de pases todavía tiene varias semanas por delante y en Boca no descartan más novedades, tanto de salidas como de incorporaciones, mientras Arruabarrena acelera para darle forma definitiva al equipo. Los ocho jugadores apartados representan el primer gran movimiento de una reestructuración que recién comienza, en un club que atraviesa un momento de transición donde cada decisión impacta directamente en el armado del plantel.
