(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme empezó a evaluar nuevas alternativas para el ataque de Boca luego de que la negociación por David Romero no avanzara como esperaba la dirigencia. El presidente del Xeneize analiza las opciones que le acercaron representantes para cumplir con el pedido del entrenador Rodolfo Arruabarrena de sumar un centrodelantero de jerarquía.
La lesión de Adam Bareiro modificó los planes originales y obligó al Consejo de Fútbol a acelerar la búsqueda en el mercado. Arruabarrena entiende que necesita sumar competencia en la ofensiva para afrontar un calendario exigente que tiene a la Copa Sudamericana y al torneo local como principales objetivos. Boca viene mostrando momentos de buen funcionamiento, pero también sufrió la falta de contundencia en algunos partidos.
La negativa por Romero, uno de los futbolistas que más interesaba al cuerpo técnico, cambió el escenario. Las condiciones de la operación hicieron que Boca debiera mirar hacia otros caminos y desde entonces Riquelme analiza distintas variantes con la premisa de no apurar una incorporación que no sea la ideal. "La intención del presidente es no incorporar por desesperación, sino encontrar un jugador que realmente pueda elevar el nivel ofensivo del equipo", señalaron fuentes cercanas a la dirigencia.
El perfil del centrodelantero
La prioridad de Riquelme es clara: encontrar un atacante con presencia en el área, capacidad para aguantar la pelota de espaldas al arco y peso específico para asociarse con los volantes. El Xeneize busca "un centrodelantero con capacidad para aguantar la pelota, jugar de espaldas al arco, asociarse con los volantes y, sobre todo, aportar goles". La idea es sumar una pieza que pueda complementar a los atacantes que ya están en el plantel.
En ese contexto, varios nombres fueron acercados por representantes al radar azul y oro. Algunos de esos ofrecimientos llegaron a la mesa del presidente, mientras que otros forman parte del análisis interno que realiza la dirigencia. Si bien los valores económicos serán determinantes para avanzar o descartar las operaciones, la idea es encontrar un nueve que se adapte rápidamente a la camiseta de Boca. En los últimos mercados, los delanteros con esas características suelen tener precios elevados, por lo que cada movimiento se analiza con cautela.
Además de los ofrecimientos externos, el club también evalúa la situación interna del plantel. Las posibles salidas de algunos jugadores podrían liberar cupos o generar el margen económico necesario para concretar una contratación. Mientras tanto, la recuperación de Bareiro se presenta como un factor clave para el armado del equipo en el corto plazo.
La aparición de los juveniles Leonardo Flores y Tomás Aranda le dio nuevas opciones al Vasco, aunque desde el cuerpo técnico todavía reclaman una referencia ofensiva de peso para resolver partidos cerrados. "La aparición de jóvenes como Leonardo Flores y Tomás Aranda le dio nuevas opciones al equipo, pero desde el cuerpo técnico entienden que todavía falta una referencia ofensiva que pueda resolver partidos cerrados", explicaron desde el entorno del entrenador.
Tras la negativa por Romero, Boca cambió de objetivo pero no abandona la prioridad de conseguir un 9 para Arruabarrena. La dirigencia mantiene abierta la búsqueda y confía en cerrar una incorporación que encaje tanto en lo deportivo como en lo económico antes de que se termine el mercado de pases.
