(BUENOS AIRES).- “Milton Jiménez no será tenido en cuenta por el nuevo técnico del Cenaice. Llegó en julio del 24, le salió 4 millones al club y tiene contrato hasta diciembre del 2027. Se esperan propuestas por el jugador para que se vaya en este mercado de pases. El Vasco Rabarrena sigue borrando jugadores, sigue pasando la escoba.” La definición sobre el volante ofensivo de Boca Juniors ya está tomada: Rodolfo Arruabarrena, el nuevo entrenador del club, decidió prescindir de Milton Jiménez y el futbolista se entrena apartado del plantel principal mientras la dirigencia busca una salida en este mercado de pases.
Jiménez llegó a Boca en julio de 2024 y la operación le costó a la institución 4 millones de dólares, una de las inversiones más altas de aquel mercado de invierno. Sin embargo, no logró consolidarse como titular: disputó pocos minutos y nunca terminó de ganarse un lugar en el once inicial. Con la llegada del nuevo cuerpo técnico, su situación quedó resuelta de manera inmediata.
El futbolista tiene contrato vigente hasta diciembre de 2027, por lo que cualquier transferencia deberá negociarse bajo ese vínculo. Boca pretende recuperar parte de la inversión original y maneja dos alternativas: una venta definitiva o una cesión con cargo y opción de compra. Hasta el momento no trascendieron sondeos formales de otros clubes, aunque en Brandsen 805 confían en que aparezcan interesados antes del cierre del libro de pases.
Una limpieza que ya suma varios nombres
La decisión de Arruabarrena con Jiménez no es un hecho aislado. Desde su presentación como DT, el Vasco inició una depuración del plantel y ya marginó a un grupo de futbolistas que no encajan en su esquema de juego. Jiménez se suma a esa lista de jugadores “borrados” y entrena por separado a la espera de una definición sobre su futuro.
La salida prematura del volante expone un cambio de criterio drástico con la nueva comisión directiva y el flamante cuerpo técnico. No es el primer refuerzo que se marcha sin haber rendido en Boca, pero sí uno de los que más dinero le costó al club en el último mercado de incorporaciones.
Mientras el plantel se prepara bajo las órdenes de Arruabarrena, la situación de Jiménez se define contrarreloj. El mercado de pases tiene un plazo acotado y el jugador necesita encontrar destino para tener continuidad. Boca, en paralelo, busca una solución que le permita aliviar el costo de un contrato que se extiende por tres temporadas más y cerrar el capítulo antes del cierre de inscripciones.
