(BUENOS AIRES).- Boca ya define un plan B con nombre y apellido para el puesto de extremo y vuelve a posar la lupa sobre un delantero colombiano que estuvo al borde de firmar hace apenas unos meses. La alternativa gana terreno mientras el club negocia a contrarreloj para destrabar el regreso de la prioridad absoluta de Juan Román Riquelme.
El apuntado es Kevin Serna, atacante de 28 años de Fluminense. La información la reveló el periodista Marcelo Nasarala en Radio Splendid, donde detalló que el nombre del colombiano ya está otra vez en el radar del Xeneize. La dirigencia lo mantiene en carpeta ante la posibilidad de que se caiga definitivamente la vuelta de Sebastián Villa.
Serna estuvo muy cerca de convertirse en refuerzo a principios de 2026. En aquel mercado, Boca ofertó 5 millones de dólares por su ficha, pero la negociación se frustró sobre el cierre porque el conjunto brasileño le renovó el contrato hasta 2028 para blindarlo. Esa firma obligó a los de la Ribera a bajarse de la pelea, aunque nunca dejaron de seguir sus pasos.
La prioridad del Consejo de Fútbol sigue siendo Sebastián Villa, aunque la operación con Independiente Rivadavia está frenada por el monto y por un conflicto judicial. La cláusula de salida del colombiano es de 7 millones de dólares y la última oferta xeneize fue insuficiente para el presidente de la Lepra mendocina.
“Riquelme me ofreció cinco millones este año y uno el próximo (6 en total). Le dije que podía financiar la operación pero que tenían que ser 7.5 millones de dólares y no volvió a llamar”, explicó Daniel Vila sobre la negociación. El pedido concreto del mandamás es que se pague la cláusula o se acerque una cifra superior para liberar al extremo.
Además del dinero, el regreso de Villa destrabaría un litigio de larga data. El jugador le reclama a Boca 236 millones de pesos y 2 millones de dólares por un supuesto despido indirecto en 2023, mientras que el club le exige 20 millones de dólares por daños, perjuicios y abandono de trabajo. Si se concreta el fichaje, ambas partes acordaron retirar las demandas y poner fin al conflicto judicial.
La búsqueda de un extremo responde a un pedido explícito de Rodolfo Arruabarrena tras la charla en la que Exequiel Zeballos le manifestó su intención de irse al fútbol europeo. La negociación por Villa ingresó en un compás de espera de 20 días para intentar cerrar el pase; si fracasa, Serna es el nombre que gana fuerza en la consideración del Xeneize.
