(BUENOS AIRES).- Ante la posibilidad de una venta millonaria de Milton Delgado, el entrenador de Boca, Rodolfo Arruabarrena, ya le comunicó a la dirigencia el nombre que quiere para reforzar el mediocampo: Equi Fernández, un volante con pasado en el club. La decisión del cuerpo técnico es no quedar debilitado en una zona clave y el Vasco pidió un socio puntual para Leandro Paredes.
Delgado, de 20 años, se convirtió en una pieza seguida de cerca por clubes del exterior. Su crecimiento en el plantel despertó interés de instituciones europeas y, ante ese escenario, Arruabarrena prefiere moverse con anticipación para que el equipo no pierda equilibrio en la construcción del juego. Según surge de las fuentes, el entrenador ya habría marcado la necesidad de sumar un mediocampista que funcione como socio natural de Paredes, con capacidad de orden, pase corto y lectura táctica.
El Trabzonspor ya acercó una oferta formal de 8.000.000 de euros, considerada insuficiente por la directiva de Juan Román Riquelme, aunque la negociación sigue abierta. Al mismo tiempo, el Manchester United monitorea al mediocampista y podría presentar una propuesta en los próximos días, con un valor de mercado que ronda los 11 millones de euros.
En Boca, la postura oficial es no desprenderse del juvenil por debajo de los 12 millones de dólares que fijaron como piso, o directamente de la cláusula de rescisión, que asciende a 20 millones de la misma moneda. Cualquier oferta que no se acerque a esos montos no alcanzaría para destrabar la salida. La dirigencia dejó en claro que el mediocampista solamente será vendido por una cifra cercana a los 12 millones de dólares, sin margen para negociar por debajo de ese monto según la postura más rígida que también se baraja en el club.
Arruabarrena le transmitió a la comisión directiva las características que busca: un mediocampista con orden, pase corto y lectura táctica que funcione como socio natural de Paredes. En ese contexto, Equi Fernández surgió como la alternativa concreta. Es un futbolista formado en el club, algo que acortaría los tiempos de adaptación en un plantel que apunta a competir en todos los frentes. La idea de recurrir a un ex Boca responde justamente a esa necesidad de una transición rápida, con un nombre que ya conoce la dinámica de la institución.
Sin confirmaciones oficiales desde Brandsen 805, el mercado recién empieza a moverse. Sin embargo, la dirigencia ya tiene claro que el mediocampo será el sector donde más decisiones deberá tomar en las próximas semanas, sobre todo si se concreta la venta de Delgado. El cuerpo técnico no quiere improvisar en un sector del campo que históricamente ha sido determinante en el funcionamiento del equipo.
El futuro del volante —por quien los clubes europeos apuntan a la ventana de verano de 2026— define los próximos pasos de Boca. Arruabarrena ya eligió a su hombre y espera una resolución rápida para empezar a diagramar el equipo con Gorosito como socio de Paredes. Si se va Delgado, Boca saldrá a buscar ese socio específico y el nombre del ex jugador del club ya ganó terreno como opción concreta.
