(BUENOS AIRES).- “Luis Ezequiel Chimy Ávila, cerca de Independiente”, anunció el periodista Germán García Grova. La negociación por Ezequiel Ávila cambió de rumbo en las últimas horas: el delantero de 32 años que Boca tenía encaminado quedó a un paso de firmar con el Rojo.
Grova habló de un “Principio de entendimiento por un contrato de 24 meses”. El atacante está libre después de su paso por el Betis de España y, antes de que apareciera Independiente, Ezequiel Ávila había sonado como posible refuerzo de Rosario Central, aunque esas negociaciones colapsaron sin acuerdo entre lo ofrecido y lo pretendido.
Independiente se metió de lleno en las negociaciones y ofreció un mejor contrato. Ezequiel Ávila no dudó en dar el visto bueno. Se trata de un jugador que puede desempeñarse como centrodelantero y también moverse por los sectores izquierdo y derecho del ataque.
El mercado de pases argentino está cerrado, y aún así la disputa por el Chimy se reconfiguró con la aparición de Independiente. El delantero estaba en España a la espera de una propuesta europea; ante la falta de ofertas, empezó a escuchar a los interesados del fútbol argentino.
La posible incorporación se da después de la salida de Gustavo Quinteros como entrenador de Independiente. El técnico exigía refuerzos y se fue antes de que llegara un nuevo delantero.
En paralelo, el Rojo analiza la posible salida de Gabriel Ávalos. Olimpia está en condiciones de pagar unos 500.000 dólares por su ficha y de saldar una deuda de 1,2 millones de dólares por el pase impago de Facundo Zabala. Desde Avellaneda no ven con buenos ojos la operación, porque pretenden una venta que deje un ingreso para cancelar compromisos y afrontar la llegada de mejores nombres.
Un acuerdo de palabra no asegura la incorporación, aunque representa un gran paso. Solo resta que lo acordado se vuelque en un contrato para que se produzca la firma.
