(BUENOS AIRES).- “Cómo mínimo, dos títulos”, dijo Cacho Riquelme al salir de La Bombonera, después del triunfo. El padre de Juan Román Riquelme reclamó que Boca gane al menos dos de los tres torneos que disputa, tras el 3-0 ante Unión.
La victoria en casa dejó conformes a los hinchas, que al salir del estadio elogiaron al equipo. Cacho acompañó esa lectura positiva, aunque también planteó que todavía hay margen para mejorar. “Este Boca me genera ilusión, está jugando bien, pero siempre se puede mejorar. Vamos a mejorar seguro y algo vamos a ganar”, expresó.
Cacho también habló del ánimo de su hijo, Juan Román Riquelme, presidente del club, y transmitió su impresión sobre cómo vive la actualidad del equipo: “Román está contento”. La frase sumó una referencia a Juan Román Riquelme dentro de la charla, aunque tanto la evaluación del juego como la expectativa de ganar quedaron expresadas por su padre.
El intercambio ocurrió el viernes por la noche, después del triunfo de Boca por 3-0 ante Unión en La Bombonera. El periodista Emiliano Nunia conversó con Cacho a la salida del estadio y compartió el diálogo en redes sociales el 3 de octubre de 2026. La publicación reunió sus comentarios sobre el presente del equipo y su reclamo de títulos.
La exigencia surgió cuando le preguntaron cuál prefería entre la Copa Argentina, el Clausura y la Sudamericana. Cacho no señaló uno por encima de los otros: respondió que Boca debía ganar dos de esas tres competencias. “Tenemos que dos de los tres, cómo mínimo”, dijo, en una frase que dejó explícita su expectativa para el semestre.
El equipo atravesaba un buen momento desde la llegada de Fernando ‘Vasco‘ Arruabarrena: acumulaba 16 partidos invicto y había sufrido una sola derrota durante el ciclo. En la tabla anual ocupaba el segundo puesto, mientras que en la Zona A del Clausura estaba tercero. Esos registros acompañaban la posibilidad de pelear por títulos en más de un frente.
Boca tenía por delante las semifinales de la Sudamericana, en las que enfrentaría a Vasco da Gama, y las de la Copa Argentina, con Banfield como rival. El equipo buscaba además cortar una racha de casi cuatro años sin títulos. Esos dos cruces eran parte del escenario al que apuntó Cacho cuando planteó que el club debía conquistar al menos dos campeonatos.
