(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme ya empezó a mover los hilos del mercado para darle a Rodolfo Arruabarrena el refuerzo que espera con los brazos abiertos. El presidente de Boca apunta a un zaguero central de jerarquía, un nombre que desvela a Juan Román Riquelme desde hace tiempo y que ahora busca cerrar para apuntalar la última línea del equipo en el tramo más exigente de la temporada.
La necesidad de sumarle un apellido de peso a la defensa no es nueva, pero el pedido del Vasco Arruabarrena aceleró las gestiones. En la mesa chica de Brandsen 805 la premisa es consentir al entrenador con un futbolista que aporte experiencia internacional y solidez inmediata, una pieza que le dé un salto de calidad al fondo xeneize justo cuando el equipo se prepara para los duelos que definen el año.
El apuntado es un hombre de selección que ya coqueteó con Boca a principios de 2026. Por aquel entonces el sondeo quedó en la nada, pero la obsesión de Juan Román Riquelme nunca se apagó del todo. Con el mercado abierto y la insistencia del cuerpo técnico, el deseo del presidente volvió a cobrar fuerza y en el club ya trabajan para cumplir ese viejo anhelo.
Ese sueño que Juan Román Riquelme persigue se llama José María Giménez. El uruguayo, hoy en el Atlético de Madrid, encaja en el perfil que busca el Xeneize y es, desde hace tiempo, el gran favorito del número diez para reforzar la zaga. La intención del presidente es acercarlo al plantel en este mismo mercado, un movimiento que demuestra la ambición con la que el club encara la segunda mitad del año.
La historia no arranca de cero. A principios de 2026, Boca ya había puesto los ojos en Giménez, pero la dirigencia de entonces se encargó de desmentir cualquier avance. “A mí lo de Giménez me lo descartaron rotundamente”, informó el periodista Luciano Cofano. A pesar de aquella negativa pública, el gusto de Juan Román Riquelme por el charrúa nunca se terminó de enfriar y hoy vuelve a ocupar un lugar central en la agenda del fútbol profesional.
La pelea con los millones de afuera
Si Boca decide avanzar, no la tendrá fácil. Luciano Cofano también reveló que el zaguero maneja opciones desde ligas que compiten con billetera fuerte. “Entiendo que tuvo sondeos de Arabia, de Estados Unidos. No lo veo”, afirmó el cronista al hablar sobre las chances concretas de que Giménez vista la azul y oro. El poder económico del fútbol saudí y de la MLS complica cualquier intento de seducción desde La Ribera.
Por ahora Juan Román Riquelme no baja los brazos y sigue soñando con vestir de gladiador a uno de sus debes pendientes, pero en el club no confirman negociaciones en curso. El próximo paso será ver si el deseo íntimo del presidente se traduce en un llamado formal que ponga a prueba la firmeza del Atlético de Madrid y la voluntad del jugador.
