(Buenos Aires) Rodolfo Arruabarrena se perfila como el nuevo director técnico de Boca Juniors tras la salida de Claudio Úbeda. Esta decisión de la dirigencia busca reordenar el plantel profesional ante la falta de resultados recientes.
Una parte de los hinchas celebró el retorno del entrenador de manera inmediata. Recordaron que en su etapa anterior el técnico "consiguió títulos y mantuvo a Boca como protagonista" en el ámbito local e internacional.
Sin embargo, el arribo se produce en un clima de tensión institucional creciente. Existe un fuerte reclamo de los simpatizantes para que el técnico tenga autonomía total en el armado del equipo diario.
El pedido de libertad para Arruabarrena
Los hinchas exigen que el nuevo entrenador trabaje sin interferencias externas en la planificación deportiva. Según las fuentes, la idea de "dejar trabajar al DT" se volvió un mensaje recurrente en las redes sociales.
Por otro lado, la gestión de Juan Román Riquelme enfrenta cuestionamientos directos por el manejo del Consejo de Fútbol. Muchos socios piden mayor claridad en las decisiones y un proyecto deportivo mucho más ordenado.
En consecuencia, la conformación del próximo mercado de pases será una prueba de fuego institucional. Los seguidores xeneizes demandan que Arruabarrena sea el único responsable de elegir las futuras incorporaciones para el plantel superior.
Actualmente, el club atraviesa una etapa de definiciones profundas sobre su modelo de gestión. La dirigencia deberá decidir si otorga el control total al nuevo estratega para calmar las críticas de la opinión pública.
