El segundo ciclo de Rodolfo Arruabarrena en Boca Juniors ya empieza a mostrar las primeras necesidades. Apenas llegó a Buenos Aires, el entrenador dejó en claro que el plantel debía reforzarse y coincidió con la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme en apuntar a la defensa. El nombre elegido es el del colombiano Jhohan Romaña, actualmente en San Lorenzo.
El contacto con el futbolista ya se produjo, aunque a diferencia de los rumores que circularon, todavía no hubo una oferta formal presentada al Ciclón. Por el momento, las gestiones se realizan a través de su representante y no parecen dadas las condiciones para una resolución inmediata ni una charla formal con San Lorenzo, que acaba de cambiar de comisión directiva.
Lo que sí está claro es que Boca quiere contar con Romaña y que su fichaje cuenta con el aval de Arruabarrena. Sin embargo, los antecedentes en las negociaciones con San Lorenzo no son los mejores: aún está fresca la frustrada incorporación de Alexis Cuello, lo que obliga a la dirigencia xeneize a moverse con cautela. De todas maneras lo que sí se sabe es que hay un escenario favorable para que el colombiano llegue al club de La Ribera.
Un aspecto que puede jugar a favor de Boca es la situación contractual del defensor. Romaña finaliza su vínculo con San Lorenzo en diciembre de este año, lo que influye directamente en su valor de mercado. Mientras tanto, en Boedo buscan negociar una renovación, aunque todavía no hubo avances concretos.
De esta manera, Boca acelera por Romaña y se prepara para una negociación que promete ser intensa. El jugador ya dio el visto bueno para sumarse, pero la resolución dependerá de cómo se encaminen las charlas entre los clubes. El Xeneize quiere jerarquizar su defensa y Romaña aparece como el apuntado para ser uno de los primeros refuerzos de la era Arruabarrena.
