(BUENOS AIRES).- Arruabarrena solicitó a la dirigencia de Boca Juniors avanzar por la incorporación de Jonathan Calleri. El entrenador considera fundamental su arribo para potenciar la ofensiva actual del plantel. Por este motivo, el director técnico elevó el pedido formal a la cúpula que encabeza Juan Román Riquelme.
Según los informes técnicos, el entrenador busca un atacante con presencia física y movilidad. El técnico estima que el equipo necesita mayor capacidad de definición en el área rival. En consecuencia, el nombre del goleador del Sao Paulo surgió como la prioridad absoluta para el esquema táctico.
Es importante recordar que el atacante ya tuvo un paso previo por la institución. Su etapa en Boca Juniors ocurrió entre 2014 y 2015, justamente bajo la conducción del mismo entrenador. Durante aquel ciclo, el futbolista mostró un rendimiento destacado antes de emigrar al exterior.
El presente de Arruabarrena y el costo de Calleri
Actualmente, el presente del jugador se encuentra en el fútbol brasileño. Allí mantiene continuidad y un rol importante dentro del esquema titular de su equipo. Además, se ha consolidado como un referente indiscutido y capitán de la escuadra del Sao Paulo FC.
Sin embargo, la operación económica representa un desafío significativo para la tesorería xeneize. El club brasileño tasó la ficha del delantero en 8 millones de dólares para iniciar cualquier conversación. Por lo tanto, el intento de traspaso requerirá una inversión de gran magnitud por parte de la dirigencia.
Asimismo, la entidad paulista tiene intenciones firmes de extender el vínculo contractual del deportista. La estrategia de la institución vecina busca asegurar su permanencia mediante una oferta de renovación. Por ahora, se aclaró que no hay oferta formal ni negociaciones avanzadas por el pase.
El interés de Arruabarrena es firme, aunque los tiempos del mercado dictarán la viabilidad final. Mientras tanto, el Consejo de Fútbol analiza los números para determinar la factibilidad del movimiento. En conclusión, el regreso del atacante depende de una ingeniería financiera compleja y del deseo del jugador.
