(BUENOS AIRES).- La dirigencia de Boca Juniors frenó en las últimas horas la negociación por Ezequiel “Chimy” Ávila y la operación entró en un período de espera. El delantero argentino, libre tras su paso por el Real Betis de España, había dado señales positivas para ponerse la camiseta azul y oro, pero el Consejo de Fútbol decidió no avanzar por el momento.
El principal motivo de la pausa está relacionado con la cantidad de delanteros que tiene el plantel. La reciente llegada de Enner Valencia solucionó una de las necesidades del entrenador Rodolfo Arruabarrena y la prioridad pasó a ser reforzar otros sectores del equipo.
Desde el cuerpo técnico consideran que sumar otro atacante sin liberar un lugar podría generar una sobrepoblación en la zona ofensiva. Boca cuenta actualmente con Miguel Merentiel, Sebastián Villa, Milton Giménez, Ángel Romero, Leonel Flores y el propio Enner Valencia, además de esperar la recuperación de Adam Bareiro.
La mesa chica encabezada por Juan Román Riquelme no descarta definitivamente la incorporación del Chimy Ávila, pero entiende que no debe sumar futbolistas solamente por la oportunidad del mercado. El ex San Lorenzo es considerado un jugador de jerarquía, aunque la planificación deportiva pesa a la hora de tomar una decisión.
El interés por el atacante había crecido luego de que Boca buscara variantes para un puesto que sufrió bajas y lesiones durante la temporada. Su nombre apareció como una alternativa importante por su experiencia en el fútbol español y su capacidad para jugar como referencia ofensiva.
La trayectoria del Chimy Ávila
Chimy Ávila había escuchado la propuesta de Boca y también recibió interés de Rosario Central, club del cual es hincha, aunque ninguna negociación terminó de cerrarse. El atacante de 32 años quedó libre del Betis y estaba dispuesto a aceptar el desafío de jugar en La Bombonera. Según trascendió, el jugador había rechazado otras propuestas para sumarse al Xeneize.
Su perfil encaja con la exigencia del club: intensidad, carácter y experiencia en partidos de alta presión. Durante su carrera en España defendió las camisetas de Huesca, Osasuna y Betis, donde se consolidó como un delantero de mucho sacrificio.
La llegada del Chimy Ávila a Boca no está caída, pero dependerá de cómo se acomode el plantel y de si la institución considera necesario sumar otro delantero para la segunda mitad del año. Mientras tanto, la búsqueda de un defensor central aparece como el objetivo principal para completar el equipo.
