(BUENOS AIRES).- “Las dos áreas están para el carajo, ¡las dos áreas!”, dijo Agustín Rossi, arquero de Flamengo. El Maracaná recibirá el domingo 27 a Baltimore Ravens y Dallas Cowboys por la NFL, una decisión que pone el foco en el césped de cara a Estudiantes y puede incidir en la definición de la sede de Boca.
Agustín Rossi se quejó por el estado del campo el pasado jueves, después de que Flamengo eliminara a Independiente del Valle en los cuartos de final de la Copa Libertadores. El arquero expresó: “Ni siquiera tengo que hablar del campo, está a la vista de todo el mundo. La forma en que jugamos, es increíble que tengamos un campo así. No sé quién es el responsable, ¡pero es increíble! Las dos áreas están para el carajo, ¡las dos áreas! ¡Hay baches! Todavía va a haber un partido de la NFL. Espero que el campo mejore después de ese partido”.
El partido de fútbol americano será uno de los nueve encuentros internacionales de la temporada de la NFL. El estadio quedó a disposición de la liga después del partido de Flamengo ante Bragantino por el Brasileirao, y fue acondicionado para recibir a ambos equipos. Imágenes difundidas en redes sociales muestran los arcos instalados y las yardas marcadas sobre un césped con dimensiones achicadas.
El calendario que complica a Estudiantes de La Plata
La agenda del Maracaná le dejará 11 días para ponerse a punto después del partido de fútbol americano y antes de una seguidilla de encuentros. El 8 de octubre, Flamengo jugará contra Coritiba por el Brasileirao; el 11, Fluminense y Flamengo disputarán el clásico carioca por el campeonato brasileño. El 14, Fluminense enfrentará a Palmeiras por una de las semifinales de la Copa Libertadores.
El 18 de octubre, Flamengo recibirá a Santos por el Brasileirao en el Maracaná, apenas cuatro días antes de enfrentar a Estudiantes por la otra semifinal de la Copa Libertadores. La cantidad de partidos concentrados en ese período puede afectar las condiciones del campo y agrega una preocupación concreta para el equipo platense. Flamengo también comparte el estadio con Fluminense durante esta agenda.
Boca jugará contra Vasco da Gama por una de las semifinales de la Copa Sudamericana. La revancha debe disputarse en Río de Janeiro el 20 de octubre, pero todavía no tiene sede confirmada. El Sao Januario, estadio de Vasco, tiene una capacidad limitada de 20 mil ubicaciones, por lo que la Conmebol debe resolver si acepta que el club sea local allí o le exige un cambio.
Las alternativas para Boca son el Nilton Santos y el Maracaná si Vasco debe mudarse. El primero es el estadio Olímpico, actualmente utilizado por Botafogo, y cuenta con césped sintético. El segundo aparece como una opción poco viable por la cantidad de partidos que ya tiene programados. La definición de la Conmebol determinará dónde jugará Boca la revancha del 20 de octubre.
