(BUENOS AIRES).- Boca Juniors encaró una reestructuración profunda de su plantel con la mira puesta en los desafíos inmediatos y en la preparación que demanda un calendario que ya proyecta sus bases hacia el Mundial 2026. La dirigencia, con Rodolfo Arruabarrena a la cabeza, puso en marcha en las últimas horas una serie de contactos y una oferta concreta que anticipan un mercado de pases intenso, en el que también se analiza un posible éxodo masivo de jugadores si aparecen propuestas convenientes.
En el arco, la primera prioridad tiene nombre y apellido. Boca ya abrió conversaciones con el entorno de Gerónimo Rulli, uno de los apuntados para reforzar un puesto clave. La decisión final depende de la voluntad del arquero argentino de regresar al fútbol sudamericano, una alternativa que la dirigencia xeneize busca acelerar mientras evalúa en paralelo otros perfiles por si la negociación se traba.
Para la defensa central, el apuntado principal sigue siendo Jhohan Romaña. Ya se realizó la única oferta formal que Boca acercó hasta este momento y el cuerpo técnico la considera prioritaria para fortalecer la última línea. Desde San Lorenzo todavía no llegó una respuesta oficial, aunque el canal de diálogo permanece abierto y la situación se define día a día.
En el lateral derecho, la carpeta xeneize suma al menos tres nombres que se analizan en simultáneo. La intención explícita es generar competencia en un sector decisivo, con opciones que se tamizan según las condiciones económicas y la disponibilidad de cada futbolista, en un mercado al que la dirigencia quiere entrar con los deberes hechos.
El mediocampo creativo y el ataque tampoco escapan a la lupa del Consejo de Fútbol. Se observan distintos perfiles para sumar generación de juego y alternativas de centrodelanteros que eleven la competencia interna. La planificación es amplia y apunta a renovar piezas en varias líneas, sin apuros pero con determinación.
Al mismo tiempo, la limpieza del plantel que impulsa Arruabarrena incluye un capítulo de salidas. Varios integrantes del equipo actual podrían emigrar en este mismo mercado si llegan ofertas que resulten convenientes tanto para el club como para los propios jugadores. La evaluación es integral y busca equilibrar movimientos para que el armado del próximo ciclo no sufra desajustes.
La hoja de ruta que traza Boca combina refuerzos puntuales con una depuración quirúrgica del plantel, un esquema que Arruabarrena considera indispensable para que el equipo pelee todos los frentes del año, en sintonía con la exigencia de un camino que también se proyecta hacia el Mundial 2026. Con la oferta por Romaña sobre la mesa, los contactos por Rulli en marcha y varios nombres en danza, el mercado recién arranca y ya deja señales claras de que la reconfiguración xeneize será profunda.
