(BUENOS AIRES).- Edinson Cavani y Boca Juniors acordaron la rescisión del contrato que unía al delantero uruguayo con el club hasta diciembre de 2026. La salida, enmarcada en una reestructuración del plantel, fue definida de manera conjunta por la dirigencia y el cuerpo técnico luego de evaluar su rendimiento y su situación física.
La determinación terminó de acelerarse cuando desde el club le comunicaron al jugador que no sería tenido en cuenta para la pretemporada. A partir de ese momento, las partes abrieron una negociación para cerrar el vínculo sin conflictos públicos ni dilaciones que afectaran el mercado de pases. La decisión, según explicaron desde la institución, apunta a liberar espacio en el plantel y reordenar la estructura ofensiva de Boca.
El proyecto deportivo encabezado por Rodolfo Arruabarrena fue clave en la resolución. El entrenador y su cuerpo técnico consideraron que era el momento de rearmar la ofensiva con futbolistas de mayor continuidad, lo que dejó a Cavani fuera de los planes inmediatos. El delantero no logró consolidarse plenamente en el equipo durante el último semestre, un factor que influyó de manera directa en la evaluación final y que terminó de inclinar la balanza.
La conducción de Juan Román Riquelme también tuvo un rol central. La dirigencia de Boca analizó el impacto deportivo y económico del contrato y avanzó hacia una salida consensuada, evitando extender una situación que ya estaba en revisión interna. El objetivo de fondo fue liberar espacio salarial y reordenar la estructura del ataque dentro de un mercado de pases que se presenta movido para el club de la Ribera.
El acuerdo incluyó la finalización anticipada del vínculo, que originalmente vencía en diciembre de 2026, y se gestó bajo la convicción mutua de que el ciclo deportivo del goleador en Brandsen 805 ya estaba cumplido. La idea fue cerrar la etapa de manera ordenada, sin que las negociaciones se dilataran ni generaran cortocircuitos públicos que pudieran entorpecer la planificación de Boca para el próximo semestre.
Una renovación profunda en Boca
La desvinculación de Cavani es el primer movimiento fuerte de una etapa de renovación profunda en Boca, donde varios nombres de peso están bajo revisión o directamente prescindidos. El club busca rearmar su ataque y dar lugar a nuevas alternativas dentro del plantel profesional, con la pretemporada como punto de partida para el nuevo esquema de Arruabarrena.
El uruguayo, que había llegado como uno de los refuerzos más importantes del ciclo reciente, no terminó de afianzarse como referente ofensivo. Su trayectoria todavía lo posiciona como un nombre atractivo en el mercado internacional, aunque su próximo destino dependerá de ofertas concretas y de la decisión personal que tome en las próximas semanas.
Mientras Boca acelera la reestructuración, Cavani cierra un ciclo que había generado grandes expectativas desde su llegada pero que concluyó de manera anticipada, con las dos partes coincidiendo en que la etapa estaba cumplida más allá de los años que restaban en el contrato.
