(BUENOS AIRES).- “Quiero un jugador distinto”. El pedido que Rodolfo Arruabarrena le hizo a la dirigencia en pleno armado del plantel activó la búsqueda de Boca por un delantero con características especiales para el segundo semestre de 2026. El entrenador pidió dos extremos y ya hay un nombre que cumple con ese deseo.
El apuntado es Esequiel Barco, el atacante de 27 años que actualmente milita en el Spartak Moscú de Rusia. Su nombre fue ofrecido a Juan Román Riquelme en las últimas horas y tanto el presidente como el Vasco coinciden en que su perfil encaja con lo que necesita el equipo.
La información la reveló el periodista Julio Pavoni y fue detallada luego por Luciano Cofano. El exjugador de River Plate, que dejó el club de Núñez en 2024 para emigrar al fútbol ruso, pasó a integrar la carpeta del Xeneize como una posibilidad concreta.
Sin embargo, el avance de las negociaciones no es inmediato. Barco es la alternativa directa a Sebastián Villa, el extremo de Independiente Rivadavia que sigue siendo la prioridad absoluta para el conjunto de la Ribera. En Boca esperan resolver la situación del colombiano antes de acelerar por el atacante del Spartak.
Pese a esa postura expectante, la dirigencia ya movió fichas. Desde el club confirmaron que levantaron el teléfono para averiguar las condiciones de salida de Barco y están dispuestos a realizar una fuerte inversión económica para sumarlo si la opción prioritaria se cae.
El deseo del futbolista de volver a la Argentina es otro factor a favor. Independiente, el club que lo formó y en el que debutó, ya lo intentó repatriar en este mercado. La última oferta del Rojo fue de 2.5 millones de dólares por el 50% del pase, pero el Spartak Moscú la consideró insuficiente y la rechazó. Esa traba económica le allanó el camino a Boca.
La resolución del pase de Villa es la llave que puede destrabar el desembarco de Barco en Brandsen 805. Recién entonces Riquelme iniciará las gestiones formales para convertir al ex-River en uno de los refuerzos que pidió Arruabarrena.
