(BUENOS AIRES).- La continuidad de Edinson Cavani en Boca Juniors atraviesa una fase de profunda incertidumbre debido a su marcada falta de regularidad competitiva. Aunque el delantero uruguayo tiene un vínculo legal vigente, su escasa participación en el campo de juego ha encendido las alarmas institucionales.
Según los datos estadísticos, "Cavani apenas disputó 2 partidos de los 24" que jugó el club en lo que va del año. Esta cifra representa una participación bajísima para un jugador de su relevancia en la historia de Boca Juniors.
"Con contrato hasta fin de año" de 2026, el futuro del atacante uruguayo todavía no está definido por la institución. Además, las lesiones recurrentes impiden que el futbolista charrúa logre la regularidad necesaria para liderar el frente ofensivo.
El análisis de Boca y el factor Arruabarrena
El cuerpo técnico, encabezado por Rodolfo Arruabarrena, supervisa minuciosamente la evolución del delantero para determinar los pasos a seguir. Actualmente, "su presente está marcado por las lesiones recurrentes" que limitan su aporte al plantel de manera constante.
En consecuencia, la dirigencia realiza una evaluación interna sobre la relación costo-beneficio de su permanencia. "Su continuidad empieza a ser analizada con cautela", según detallan los informes internos debido a esta prolongada inactividad competitiva.
El Consejo de Fútbol toma como referencia el antecedente de Ander Herrera, quien optó por rescindir su vínculo recientemente por decisión propia. Este caso influye en la mirada sobre los contratos de jerarquía que no se traducen en minutos en la cancha de la AFA.
Por lo tanto, el futuro del uruguayo todavía no está definido y dependerá de su capacidad para revertir la tendencia. En este escenario, la regularidad física es el requisito indispensable para sostenerse en el plantel profesional xeneize.
