(BUENOS AIRES).- El ex River Esequiel Barco fue ofrecido a Boca Juniors en las últimas horas, según admitieron desde el club, aunque la dirigencia aclaró que por el momento “no hay negociaciones formales” por el mediocampista del Spartak de Moscú.
En el Xeneize reconocen que el futbolista de 26 años “encaja en el perfil que busca el cuerpo técnico encabezado por Rodolfo Arruabarrena”. Su capacidad de desequilibrio, la experiencia internacional que acumuló y su versatilidad ofensiva lo convierten en un nombre que genera consenso puertas adentro, más allá de la sorpresa inicial que causó el ofrecimiento.
Barco surgió en Independiente y rápidamente dio el salto a la MLS para jugar en Atlanta United. Su regreso al fútbol argentino para vestir la camiseta de River Plate marcó uno de los capítulos más polémicos de su carrera, antes de continuar su trayectoria en el exterior. Desde 2024 milita en el Spartak de Moscú, donde mantiene ritmo competitivo en la liga rusa.
Pese al interés que despertó, desde la Ribera explicaron que “todavía no hay conversaciones formales con el entorno del jugador ni con su club actual”. Se trata, por ahora, de un sondeo inicial que integra una lista más amplia de alternativas para reforzar los puestos de ataque, una zona que el cuerpo técnico busca potenciar con variantes de jerarquía.
El perfil de Barco encaja en esa búsqueda. Su capacidad en el uno contra uno, sumada al rodaje que acumuló en la MLS, el fútbol argentino y ahora Europa, lo vuelven una opción conocida y evaluable para el mercado de pases que encara Boca. Sin embargo, en el club aclaran que el nombre fue acercado pero no hubo una gestión concreta para avanzar.
Cualquier avance por el volante ofensivo asoma complejo. “Su presente en Europa y su contrato vigente en Rusia obligan a una negociación de alto costo”, algo que la dirigencia de Boca deberá evaluar en función de las prioridades deportivas y del margen económico disponible para este mercado.
Para que la operación prospere, admitieron en el club, harán falta condiciones favorables en los números y también la voluntad del jugador de interrumpir su ciclo en el fútbol ruso para regresar al país. Sin esos dos factores alineados, el ofrecimiento quedará solo en una alternativa de carpeta.
Por ahora, el nombre de Esequiel Barco es un movimiento típico del mercado de pases: un jugador que fue acercado, un interés inicial y muchas variables por resolver antes de cualquier definición concreta. La pelota está del lado de Boca, que deberá decidir si transforma el sondeo en una negociación real o si avanza por otras de las opciones que maneja para este mercado.
