(BUENOS AIRES).- Boca Juniors tiene prácticamente cerrado a su primer refuerzo del ciclo de Rodolfo Arruabarrena. Leandro Lozano, lateral derecho uruguayo de 27 años, se hará la revisión médica en los próximos días y luego firmará su contrato con el club. La operación con Argentinos Juniors se terminó de sellar en las últimas horas.
La negociación fue rápida y directa, encabezada por Juan Román Riquelme, quien priorizó cerrar una posición considerada clave para el armado del plantel. El acuerdo entre las dirigencias ya está definido y solo restan los pasos formales para oficializar la incorporación.
Lozano llega para cubrir una necesidad concreta del equipo. Boca buscaba reforzar el lateral derecho ante la salida o pérdida de protagonismo de algunos jugadores del puesto. El uruguayo aparece como una pieza confiable, con recorrido en el fútbol argentino y un buen presente en el Bicho.
El cuerpo técnico de Rodolfo Arruabarrena considera que el lateral puede aportar equilibrio defensivo y proyección por la banda derecha, una zona en la que el equipo busca mayor solidez de cara a la temporada 2026. La idea es que se sume rápidamente a la pretemporada para adaptarse al esquema táctico.
El futbolista venía siendo seguido por Boca desde hace varios mercados de pases. Su regularidad en la Liga Profesional y su perfil físico adaptado al ritmo del fútbol argentino hicieron que su nombre ganara fuerza en la carpeta de Riquelme.
El propio Lozano ya había estado en el radar de la dirigencia en ventanas anteriores. Con 27 años, el defensor acumuló minutos y experiencia en el club de La Paternal, donde se consolidó como titular y mostró regularidad en un torneo exigente. Ese presente fue lo que terminó de inclinar la balanza para que el Consejo de Fútbol acelerara las gestiones en este mercado.
La velocidad de la negociación sorprendió puertas adentro. Apenas se reactivaron los contactos entre las partes, las dirigencias de Boca y Argentinos encontraron puntos en común que permitieron sellar el acuerdo en cuestión de horas. No hubo dilaciones ni idas y vueltas prolongadas: la voluntad del jugador de sumarse al Xeneize y la necesidad del puesto facilitaron el cierre.
Mientras avanza la revisión médica de Lozano, el Xeneize mantiene activo el mercado de pases y analiza otras posiciones a reforzar. La llegada de un lateral derecho era una prioridad inmediata, y la dirigencia ya trabaja en otras incorporaciones para el nuevo ciclo.
El vínculo del uruguayo con Boca se extendería por varias temporadas. Si el chequeo médico no presenta inconvenientes, el club anunciará oficialmente al lateral en los próximos días, lo que lo convertirá en el primer refuerzo formal de la era Arruabarrena.
